Lo Ultimo Karina Mazzocco |

Karina Mazzocco relata la grave amenaza de muerte recibida tras una investigación

La conductora Karina Mazzocco reveló en un programa de televisión detalles de la grave amenaza de muerte que la obligó a pedir custodia policial.

La conductora de televisión Karina Mazzocco revivió en el programa “PH: Podemos Hablar” un episodio de alto riesgo que la tuvo como protagonista durante sus cinco años al frente del ciclo “A la tarde”, una experiencia marcada por una amenaza de muerte directa que la obligó a tomar medidas extremas para garantizar su seguridad personal.

El detonante de la intimidación fue la cobertura de un tema sensible en su programa, que según detalló Mazzocco, “molestó a alguien” y tocó una “hebrita” que desató una reacción violenta e inesperada por parte de un desconocido.

“Me dijeron: ‘Ahora voy a pasar por la puerta del canal y te voy a vaciar este cargador en la cabeza’”, relató Mazzocco sobre el explícito y aterrador mensaje recibido vía telefónica, cuya imagen adjunta y crudeza provocaron el inmediato accionar de las fuerzas de seguridad en el canal.

Karina Mazzocco detalló la amenaza recibida

Mazzocco describió el episodio como “una cosa muy espantosa”. Tras la denuncia y la intervención policial, que incluyó la presencia de equipos tácticos en el canal, se inició una búsqueda del agresor. Sin embargo, lamentó la falta de resultados: “Como suele suceder en muchos casos, con la foto no pudieron encontrarlo; no encontraron nada de nada”. La conductora expresó su frustración ante la impunidad con la que actuó el responsable.

Decisión de priorizar la seguridad ante el riesgo

Ante la evidencia de haberse adentrado en un terreno peligroso, la presentadora tomó la decisión de no continuar con la investigación. “Entendí que ahí no se jode; no tengo el cuero para bancar esa, no es lo mío”, confesó Mazzocco con franqueza. Como medida de desactivación y para evitar mayores riesgos, comunicó públicamente su repliegue: “Públicamente dije: ‘Quédate tranquilo, no quiero ningún tipo de problemas ni con vos ni con nadie de tu rubro’”. La conductora admitió que, aunque sentía la responsabilidad periodística de profundizar en un tema “que suele pasar un montón”, la protección de su vida personal se volvió la prioridad absoluta.

Como consecuencia directa de la amenaza, las autoridades debieron asignar una consigna policial permanente en la puerta de su vivienda, marcando las secuelas emocionales de un episodio que, si bien pudo haber quedado en el pasado para el público, dejó una huella imborrable en la conductora.