Jimena Barón se encuentra en un momento de gran expectativa ante la inminencia del parto de Lucy, la perrita que adoptó hace poco más de un mes. La cantante compartió su asombro y nerviosismo al notar un comportamiento inusual en su mascota, quien se refugió debajo de una estufa en su hogar.
Jimena Barón vive con gran expectativa el inminente parto de su perra Lucy
Jimena Barón se encuentra en vilo por el inminente parto de Lucy, la perrita que adoptó recientemente, tras notar un inusual comportamiento en su hogar.
La actitud de Lucy, de año y medio, llevó a Barón a interpretar que la fecha probable de alumbramiento, estimada en unos diez días según los veterinarios, podría ser mucho más cercana. La sorpresa inicial dio paso a la emoción de convertirse en "abuela", como expresó la propia artista a su pareja, Matías Palleiro.
La conexión entre Jimena y Lucy se hizo evidente a través de las publicaciones en redes sociales, donde la cantante expresó su apoyo a la perra: "Te quiero Lucy, vos podés" y "Su carita, por Dios". Además, se detalló que esta conducta de búsqueda de refugio es un signo común antes del nacimiento de los cachorros.
La conducta que alertó a Jimena Barón
El peculiar comportamiento de Lucy se manifestó con su refugio debajo de una estufa, un lugar que la artista definió como "acá abajo ya". La preocupación y la emoción se entrelazaron en un mensaje de WhatsApp enviado a su novio, Matías Palleiro, donde le comunicó: "Escuchame, está acá abajo ya. No sé si van a nacer los pibes".
La situación generó una repercusión inesperada en la dinámica familiar, especialmente con Torino, el gato de la casa, con quien Lucy comenzó a "enfrentarse" por primera vez. Este cambio en la convivencia, sumado a su escondite, reforzó en Jimena la convicción de que el parto es inminente.
El camino a la adopción de Lucy
La historia de la llegada de Lucy al hogar de Jimena Barón se remonta a principios de octubre, durante el rodaje de una serie que involucraba animales. La cantante se encariñó con una de las perras participantes y, tras obtener el visto bueno de su pareja, decidió adoptarla.
Semanas después, las modificaciones en la conducta del animal llevaron a una consulta veterinaria que confirmó, a través de una ecografía, que la perra esperaba tres cachorros. El diagnóstico indicó que el nacimiento ocurriría en aproximadamente diez días, detalle que ahora parece haberse adelantado ante el comportamiento observado.