Intratables no está teniendo el rating que todos esperaban al mando de Alejandro Fantino; muchos seguidores del programa aseguran que hay que darle un poco más de tiempo a esta nueva etapa del programa, mientras otros no dejan de hablar de lo que les costó la salida de Fabián Domán.
A Intratables, de Alejandro Fantino, no le dan las cuentas
Comenzó la nueva etapa de Intratables con nuevas secciones y Alejandro Fantino al frente, sin embargo, al parecer no con el mismo éxito.
Fue el bastión político semanal de América, y también un programa que se desmarcaba del resto de la grilla. Entre tanto magazine al compás del minuto a minuto, Intratables era el espacio donde se pisaba la bocha y se cambiaba el ritmo de juego, entre notas y a los gritos.
Lo anterior no quiere decir que fuera un éxito porque, siguiendo con las metáforas futboleras, “equipo que gana no se toca”, y evidentemente Intratables necesitaba un cambio de figuras para sostener un piso de rating en el horario más competitivo de la televisión abierta. Esto fue en parte el motivo por el que se insistió para que, ante la partida de Fabián Domán, fuera Alejandro Fantino quien ocupara el lugar de conductor.
“Gracias por dejarme arrancar así Intratables. Yo pensé que íbamos a empezar a los tiros con [Diego] Brancatelli, con [Débora] Plager, pero no. Vamos a pasarla bien”, dijo el hombre de San Vicente en su debut, mientras bailaba al ritmo de Los Totora. Aunque el jolgorio venía a cuento del triunfo de Argentina en la Copa América, enseguida Fantino sentó las bases de lo que sería el programa a partir de ese momento: “Vamos a empezar una nueva etapa, vamos a pasarla bien. Analogía cortita (con la Selección Nacional): pasó algo lindo con este equipo, se unieron dos generaciones, se miró para adelante, se salió campeón, la gente está contenta. Vamos a agarrar un poquito de eso, vamos a dejar de gritarnos, de enojarnos, vengo a conducir televisión. Espero que les guste lo que vamos a hacer con mi equipo, con mi banda que está esperándome en el otro estudio. Vamos a meterle onda”.
La voluntad del canal de que el programa se mantenga por arriba de los dos puntos se alcanzó en el debut, pero empezó a tambalearse con el correr de los días. Con una primera semana por debajo de las expectativas volvieron sonar las alarmas.
Así llegó “A la carta con Fantino”, una idea de viernes con cuatro invitados cenando, que de buenas a primeras se convirtió en sección fija. Se probó el 16 de julio, y la postal no pudo ser más clara: Hernán “El Loco” Montenegro comiendo, mientras los periodistas históricos del panel estaban parados en un costado. El segundo turno del comedor, ya sin vajilla ni comida, arranca una hora larga después, y con versión ajustada del equipo habitual.
Esta versión “flex” del nuevo Intratables permite que en una misma noche se crucen Adriana Brodsky, Martín Tetaz, Vicente Viloni, Amalia Granata, Reina Reech o Fernando “Chino” Navarro. Rarísimo. Va a llevar tiempo para que el público se acostumbre, se vaya definitivamente o se produzca un nuevo volantazo.
En la medida que Intratables no encuentre el camino, es probable que lleguen nuevos nombres y nuevas modificaciones al programa. Fantino le dio un nuevo aire, que puede ser la clave del salvataje, pero aún no queda claro cuántos lo van a acompañar en la patriada. No sea cosa -como diría el mismo conductor- que lo dejen más solo que a Hércules buscando las manzanas doradas del jardín de las Hespérides.