Inés Estévez compartió la cruda experiencia de vivir en la calle al llegar a Buenos Aires con 17 años, sin poder afrontar un alquiler. Se las arregló para seguir su vocación en el ambiente teatral, llegando a dormir en la Terminal de Ómnibus de Retiro y ducharse en los camarines.
Inés Estévez contó cómo fue dormir en Retiro y lo difícil que fue llegar a Buenos Aires
Inés Estévez reveló la dura realidad que vivió cuando llegó a la ciudad, durmiendo en Retiro y duchándose en el teatro para perseguir su vocación.
Impulsada por un fuerte deseo de triunfar en la actuación, Estévez dejó su ciudad natal, Dolores, a pesar de los limitados recursos económicos de su familia. Al no poder afrontar un alquiler tras dejar un departamento compartido, rechazó rotundamente la idea de regresar a su pueblo, decidiendo "bancársela" sola en la ciudad. Eligió la estación de Retiro como refugio nocturno por la constante afluencia de gente y la iluminación, lo que le permitía pasar desapercibida mientras trabajaba de noche, comía con amigos y se bañaba en los camarines teatrales.
La vida de Inés Estévez antes de la fama
La situación de la actriz cambió cuando Roberto, director de una obra en la que participaba, notó su situación y le ofreció un lugar para vivir a cambio de cuidar a su gata y regar sus plantas. Este gesto solidario marcó el inicio de su recuperación y resiliencia, aprendiendo a enfrentar la adversidad con una mezcla de inocencia y determinación.