En todo el mundo, el horóscopo es una guía fundamental para los que creen en los astros, y según el estudio de la astrología, cada signo del zodíaco ofrece rasgos únicos que influyen en su forma de amar, relacionarse y enfrentar las emociones.
Es así como hay búsquedas que hacen los que confían en los signos para saber cómo maneja cada signo los celos e interactúan con sus relaciones. De acuerdo con esto, pese a que todo el mundo puede experimentar esta emoción, hay signos que según el horóscopo, tienden a ser más celosos por naturaleza.
Los signos más celosos del horóscopo son los siguientes:
- Escorpio: es el signo más celoso del zodíaco. Está regido por el agua, y por Plutón, se caracteriza por su intensidad emocional, su pasión y su deseo de control. Cuando Escorpio se siente inseguro o amenazado, los celos pueden aflorar rápidamente, incluso si no hay razones objetivas.
- Tauro: es regido por Venus, también aparece entre los más celosos según la astrología. Aunque es leal y busca estabilidad en sus relaciones, su naturaleza posesiva puede hacerlo muy territorial. El horóscopo revela que Tauro no tolera bien la incertidumbre ni los cambios, lo que alimenta su necesidad de tener todo bajo control.
- Cáncer: son emocionales y protectores, pero también muy vulnerables. Regido por la Luna, este signo de agua teme ser lastimado, lo que puede derivar en actitudes celosas si siente que su lugar afectivo está en riesgo. Su necesidad de seguridad emocional lo vuelve muy sensible ante cualquier amenaza.
- Leo: otro signo que puede llegar a ser muy celoso. Lo representa el fuego, y es regido por el Sol. necesita reconocimiento y admiración constante. Los celos en Leo podrían surgir cuando siente que pierde protagonismo o que su pareja no lo valora lo suficiente. Su orgullo puede intensificar estas emociones.
Aunque el horóscopo puede dar informaciones o teorías sobre la personalidad de las personas y sus respectivos signos, es importante destacar que cada persona es única y la comunicación es clave en cualquier relación para evitar celos desmedidos que dañen los vínculos.