Titanic fue una de las películas más taquilleras en la historia del cine mundial, con una recaudación internacional de más de 1.800 millones de dólares. (Sólo fue superada por Avatar y Avengers: End Game). Tras el rotundo éxito, no se comprende como su protagonista principal Rose, haya desaparecido de la órbita Hollywoodense por tantos años. Mientras que Leonardo DiCaprio, quien interpretó a su pareja Jack en el film, se catapultó a la fama y protagónicos sin fin.
Los motivos de su alejamiento de las películas populares lo explica recién ahora Kate Winslet, luego de muchos años se anima a contar su verdad. En un podcast de Marc Maron confesó: "La prensa británica fue bastante cruel conmigo. Si soy honesta, me sentí intimidada". Es que al protagonizar una película tan reconocida, la actriz sufrió el escarnio de la prensa de su propio país sobre temas que nada tenían que ver con sus dotes como actriz.
Tras el sufrimiento que le causaron las críticas decidió alejarse y llevar una vida alejada de las grandes cámaras. "Me hizo darme cuenta de que si eso era ser famosa, no estaba lista para serlo. Definitivamente no". Fue así que tomó papeles en películas menos comerciales como Hideous Kinky (1998), Holy Smoke (1999), Enigma (2001).
"Traté estratégicamente de encontrar pequeñas producciones para poder entender un poco mejor el oficio y mantener cierto grado de privacidad y dignidad" confesó Kate.
Los roles que interpretó allí le permitieron aprender más del mundo artístico y perfeccionar su actuación. Tal es así que en 2008 recibió el mayor premio de la Academia por su papel en The Dreamer. Allí interpreta a una nazi analfabeta que tiene un amorío con un adolescente.
Valió la pena el esfuerzo y demostró cómo el camino para hombres y mujeres incluso en Hollywood es tan dispar.
¡Doble aplauso para Kate Winslet!