Hernán Caire vivió horas de angustia debido a una infección que lo tuvo internado casi un mes y que según los médicos que lo atendieron, lo llevó a estar casi al borde de la muerte.

Recuperado, concedió una entrevista a la revista Pronto y allí narró su fuerte experiencia de vida.

"Dios tenía mi DNI en la mano, pero me lo devolvió", con estas palabras Caire arranca la charla con la revista Pronto, y muestra lo cerca que estuvo de morir debido a la infección que padeció.

"Ahora estoy mejor, pero fue un susto bárbaro. Fue como una película de terror que empezó la última semana de mayo. A mí me salió un herpes en la boca, como siempre me salen por estrés o defensas baja y se me van con un ungüento o una pastilla. Pero éste no se me fue, al contrario, me empezó a crecer cada vez mas hasta que el labio quedó explotado. A los cuatro días lo llamé a mi amigo Agustín Alí, que es médico, y me dijo que lo fuera a ver al Sanatorio Los Arcos. Ahí me dio una inyección y la inflamación me bajó. Era sábado, así que a la noche me fui a trabajar. Pero después empecé con 39 grados de fiebre. Por eso el domingo el médico me pidió que fuera a verlo a la Clínica Zabala, donde también atiende"

"Cuando llegué me dijo que iban a hacer un cortecito para expulsar todo lo feo que tuviera adentro del labio y que con eso, ya iba a estar bien. Así que yo fui dispuesto a volverme a casa en un rato. Pero cuando me cortó, no salió nada. Ahí empezaron a venir los médicos a verme. Yo estaba en la camilla sin entender que pasaba. Hasta que me dijeron 'no te vas'", de esta manera Caire cuenta como empezó su odisea.

"Luego de muchos análisis se dieron cuento que esto tenía que ver con una bacteria y me explicaron que se había metido por la herida del labio. Trataron de matar el "bichito" con medicación, pero a la semana decidieron intervenirme quirúrgicamente para no correr más riesgos. Me abrieron por el lado de las costillas con un tajo de unos veinte centímetros, para meter una camarita e ir inflando y desinflando el pulmón y así poder ir sacando toda la infección"

"Pensé mucho en mi hija. Para ella, yo soy como un superhéroe. Así que todas las noches yo rezaba pidiéndole a dios que dejara ir del sanatorio de la mano de Valen hasta que ella fuera mayor, que me permitiera verla crecer. Porque a todos nos va a tocar, pero yo no podía dejar a mi chiquita en este momento. Eso me hizo ponerme las pilas para salir adelante"

"El médico había visto sólo dos casos como el mío y ninguno había sobrevivido, me dijo 'aprovecha esta segunda oportunidad que te dio la vida'. Entonces me di cuenta de que tengo que ir más relajado, que no me tengo que hacer problema por tantas cosas, que si un mes no puedo pagar las expensas, las pagaré al siguiente. Porque todos vamos a diez mil por hora. Y en lugar de disfrutar de lo que realmente es importante como la familia y los amigos, nos preocupamos por pavadas. Cuando la verdad es que estamos de paso por este mundo"

Así Caire contó su recuperación y la fuerza que le dio su hija para poder sobrellevar el mal momento de salud que vivió.

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