Valentín Yankelevich, a sus 23 años, rompió el silencio para relatar la dramática infancia que atravesó. Tras la trágica muerte de su madre, el joven recordó años de maltrato constante por parte de su padre, Darío Giordano, una situación que definió como un verdadero infierno. En medio de esta difícil historia, su abuelo Gustavo Yankelevich jugó un rol fundamental para rescatarlo.
Valentín Yankelevich: el infierno que vivió tras la muerte de Romina Yan
Valentín Yankelevich relató la dramática infancia a su padre con denuncias de maltrato incluidas, destacando el rol crucial de su abuelo Gustavo Yankelevich.
El nieto de Gustavo Yankelevich y Cris Morena describió golpes, gritos y un profundo daño psicológico que lo llevaron a considerar el colegio como el único refugio de su día a día. Las agresiones no solo fueron físicas, sino también verbales, dejando marcas que el joven describe como más dolorosas que los propios golpes.
Fue su abuelo materno quien escuchó la angustia de Valentín y su hermano Franco. Mediante almuerzos semanales individuales, logró que los jóvenes le contaran la situación, interviniendo y buscando junto a ellos un camino para escapar de la violencia, lo que cambió radicalmente el rumbo de sus vidas.
Valentín Yankelevich y el doloroso recuerdo de su infancia
Los episodios de violencia física y psicológica que Valentín y su hermano Franco sufrieron se intensificaron luego del fallecimiento de Romina Yan en 2010. El joven relató que las ocho horas diarias que pasaba en el colegio eran el único momento de alivio, ya que al regresar a casa se desataba un “infierno” de maltrato.
“Eran golpes, gritos, maltrato. A mí nunca me gustó estudiar. Ahora, las ocho horas que yo pasaba en el colegio eran las mejores ocho horas del día porque no volvía a mi casa”, confesó Valentín en una entrevista, añadiendo detalles como ser empujado por la escalera o recibir la comida fría tras horas de espera. Calificó la situación como “un dolor incomprensible” y señaló que las palabras hirientes recibidas fueron peores que los golpes.
El rescate judicial y el cambio de vida para los hermanos Yankelevich
Desesperados por la situación, los hermanos Yankelevich acudieron a la justicia acompañados por su abuelo Gustavo, luego de que sus abuelos paternos no dimensionaran la gravedad de sus denuncias. “Por favor no nos manden de nuevo a mi casa. No podemos estar más ahí”, suplicó Valentín a las autoridades.
Gracias a esa intervención, la justicia otorgó la tenencia definitiva de los menores a Gustavo Yankelevich. El joven expresó su gratitud hacia su abuelo, afirmando que “mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida... Nos dio lo único que necesitábamos que era amor”. Al cumplir la mayoría de edad, Valentín optó por cambiar legalmente su apellido para honrar a su abuelo, a quien considera su “verdadero padre”. Hoy, a sus 23 años, se destaca en el TC2000, impulsado por el apoyo incondicional de su abuelo.