Esteban “Bam Bam” Morais, quien se alzó con la victoria en la quinta edición de Gran Hermano en 2007, fue reconocido recientemente como chofer de una aplicación de transporte. La sorpresa ocurrió cuando una pasajera lo identificó mientras se dirigía de Martínez a Nordelta.
Gran Hermano: Bam Bam Morais trabaja como chofer de aplicación
El ganador de Gran Hermano Esteban Bam Bam Morais fue descubierto trabajando como chofer de aplicación mientras intenta recuperarse económicamente tras un incendio.
La usuaria compartió el encuentro en redes sociales, donde el video rápidamente se viralizó. Morais, lejos de ocultar su presente, relató durante el viaje cómo se gana la vida actualmente, sumado a operaciones de trading, mientras intenta recuperarse tras un incendio que destruyó su casa en febrero de 2026.
“No lo puedo creer”, expresó la pasajera al reconocer al exparticipante, quien accedió a que contara su situación personal, incluyendo el siniestro que lo llevó a buscar nuevas fuentes de ingresos. El incidente marcó un giro en su rutina y forma de obtener dinero.
El presente de Bam Bam Morais
Tras su paso por la casa de Gran Hermano, Morais mantuvo un perfil mediático por un tiempo, participando en programas de espectáculos y eventos. Con el correr de los años, optó por una menor exposición pública y se volcó a diversos emprendimientos comerciales y actividades fuera de la televisión, como inversiones gastronómicas y inmobiliarias.
Actualmente, además de las operaciones de trading, el exparticipante de Gran Hermano se desempeña como conductor de vehículos a través de aplicaciones. La aparición en este rol volvió a poner su nombre en circulación y generó comentarios entre quienes lo recuerdan de su etapa en el reality.
Un viaje inesperado con un exparticipante
La pasajera describió el encuentro como una casualidad, mencionando que el viaje era aleatorio y que él era de una zona no relacionada con su recorrido. “El universo me lo mandó a mí”, destacó, y definió a Morais como “el mejor conductor del mundo”, además de mencionar que tiene pareja y una hija de seis años.
El singular encuentro sirvió como una anécdota para la pasajera, quien incluso bromeó con la posibilidad de escribir un libro sobre historias de choferes y pasajeros, invitando a Morais a ser el prólogo. El viaje concluyó con la llegada al destino, dejando a ambos con una experiencia para el recuerdo.