Flor Jazmín Peña fue la última campeona del Bailando por un sueño. En pareja con Nico Ochiatto, deslumbró en la pista y fue una de las grandes revelaciones del certamen del año pasado. En realidad, Flor arrancó el 2020 con buenas novedades. En un viaje a las paradisíacas playas brasileñas, blanqueó su reconciliación con Magalí Tajes. Habían sido novias pero su ingreso al Bailando las distanció. En la pista de Tinelli, ella coqueteó con Leticia Sicialiani, la hermana de Griselda, pero no pasó nada.
A decir verdad, fue Leticia Siciliani la que dio el primer paso, elogiando la belleza y la onda de Florencia. La bailarina no se quedó callada. Al contrario, fue al frente y redobló la apuesta: la invitó a salir. Fue entonces que Leticia dijo que estaba “empezando algo con otra chica“. “La que fue para atrás fue ella” remarcó Flor en ese momento.
Después llegaron la consagración y las vacaciones. Y en el medio de ese viaje, el blanqueo de la reconciliación con Magalí Tajes, una escritora de muy alto prestigio en su función. La cuarentena las encontró conviviendo.
Fue allí, precisamente, cuando empezaron las malas noticias. Al mes de aislamiento, más o menos, se fueron a vivir cada una a su casa. No hablaron de distanciamiento, pero estaba claro que las cosas no andaban bien. Eso de que “tenemos muchas ocupaciones y necesitamos calma creativa” sonó más a excusa que a verdad.
Nunca más se las volvió a ver juntas, ni se las escuchó hablando la una de la otra. Ahora, lo peor. La cuenta de Twitter “MundoFamososOk” descubrió por estas horas que ni siquiera se siguen en las redes sociales, lo que habla de un enfrentamiento liso y llano.
La bailarina y la escritora “dejaron de seguirse“, y ya se sabe: en estos momentos donde el espacio digital marca el ritmo de las relaciones humanas, una cosa así es indicadora de algo grave y de que no hay marcha atrás en el enfrentamientos. A los seguidores de la pareja “no les gusta” esta información