La periodista Fernanda Iglesias sorprendió al anunciar su intención de retirarse las prótesis mamarias que lleva hace dos décadas. La decisión se basa en razones de bienestar físico, ya que los implantes comenzaron a generarle molestias cotidianas.
Fernanda Iglesias anunció que se quitará las prótesis mamarias por motivos de salud
La periodista Fernanda Iglesias anunció en Puro Show que se quitará las prótesis mamarias colocadas hace dos décadas debido a las molestias físicas generadas por la menopausia.
Iglesias relató en el programa "Puro Show" que el volumen de sus mamas aumentó considerablemente a raíz de la menopausia, lo que ha tornado las prótesis, colocadas a los 33 años, en un elemento incómodo. Si bien en su momento la operación respondió a una necesidad de sentirse mejor con su imagen tras la maternidad y la lactancia, la panelista enfatizó que ahora su prioridad es aliviar la incomodidad que experimenta, descartando motivos estéticos actuales.
Fernanda Iglesias y su decisión de pasar por el quirófano
La decisión de Fernanda Iglesias de someterse a una nueva intervención quirúrgica se dio en el marco de una discusión sobre retoques estéticos en el programa "Puro Show". La panelista, que se colocó los implantes hace 20 años tras haber amamantado, detalló que buscaba mejorar su apariencia en ese entonces, comentando con humor que sentía que necesitaba "cinta scotch para que se me levante" y que "esto no es digno, vamos al quirófano".
Sin embargo, dos décadas después, el panorama es diferente. La periodista remarcó que la menopausia trajo consigo cambios inesperados en su cuerpo. "Con la menopausia, me crecieron mucho", confesó, y agregó de manera contundente ante las consultas del panel: “Me las quiero sacar porque me molestan”. La panelista aclaró que su objetivo no es reemplazar los implantes por otros ni seguir tendencias estéticas, sino recuperar el confort físico.
Todo sobre el debate en Puro Show
La confesión de Iglesias ocurrió mientras el programa abordaba el "botox gate", un debate que surgió de un cruce entre Pampito y Ángel de Brito. El conductor, Pampito, consultó al médico Guillermo Capuya para que analizara su rostro en vivo. Si bien Capuya indicó que era difícil determinar la presencia de bótox a simple vista, Pampito reveló que se había sometido a un tratamiento llamado Sculptra, un bioestimulador que promueve la producción natural de colágeno.
El médico diferenció el Sculptra de la toxina botulínica, explicando que el bótox bloquea la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor que inhibe la contracción muscular, resultando en una relajación de la frente y suavizando líneas de expresión. El segmento concluyó con un tono distendido y bromas entre los integrantes del ciclo, evocando el espíritu de Chiche Gelblung.