Rating Fabián Doman | Silvia Süller | rating

El show menos saludable de la tv llega a su fin

En su lugar irá "Este es el show", en su regreso a las tardes de El Trece. El ciclo, que esta vez comandó Fabián Doman, no permaneció en el aire pese a un rating moderado.

No fue suficiente volver a llevar a un grupo de personas con sobrepeso a un estudio televisivo para someterlas públicamente al escrache diario de la tortura para adelgazar. Hasta el conductor y su novia se pesaron en cámara y tuvieron que recurrir al borde bizarro de sumar a Silvia Süller -se sabe, en televisión Silvia siempre es el último recurso- para "sumar" algún tipo de atractivo en una tarde competitiva e inestable como pocas veces en materia de rating.

Sin embargo nada fue suficiente y "Cuestión de peso" termina otra vez, quizás para no volver o tal vez alguien se atreva a intentarlo de nuevo. En tiempos de búsqueda de no discriminación y ánimos crispados por cualquier chiste fácil que roce hacerle daño a un tercero por cualquier característica física, que ese programa haya seguido en pantalla como "campo de concentración para obesos" fue una tomadura de pelo a las nuevas formas de comunicar.


Nada fue suficiente y "Cuestión de peso" termina otra vez

Fabián Doman fue el elegido esta vez y todos extrañaron nuevamente a Claribel Medina. El Dr. Cormillot -artífice del ciclo- tuvo peleas internas y los trapitos se mostraron al sol de la rápida caída del ciclo. Algún portal colega se preguntó en estos días "¿por qué levantan Cuestión de peso si tiene buen rating?". La pregunta es relativa. Pisos de 4 puntos en la tarde de El Trece con miras a la temporada alta de televisión, no resultaron suficientes. Y aunque también supo medir largos 6, aparentemente los motivos del levantamiento estarían más cercanos a una disconformidad con el contenido que con el número. El morbo llevado a su extremo como pocas veces en un programa ya no ha sido suficiente, ni ha eclipsado audiencias que ya no se sorprenden con nada, y menos aún cuando pueden ver maldades similares en Youtube.


El morbo llevado a su extremo como pocas veces en un programa ya no ha sido suficiente

Un levantamiento nunca se celebra por las fuentes de trabajo que ello implica. Todos pertenecemos a un medio en el que el fantasma de salir del aire es parte del negocio. La mayoría de los trabajadores del ciclo, por suerte, al pertenecer a una productora privada, serán reubicados en otros ciclos.

Los participantes serán nuevamente los mayores perjudicados. Los llevan a un programa donde los torturan para adelgazar mostrándoles un plato de ravioles, y después la "competencia" sale del aire para que lo intenten sin las cámaras delante.