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A Ernestina Pais no le gusta que los restaurantes puedan atender en las veredas

Sucede que Ernestina Pais tiene un bar en Recoleta sobre una calle sin vereda amplia, por lo que no se puede plegar a la normativa.

Después de casi seis meses de cuarentena, los gastronómicos recibieron una buena noticia en los últimos días, pero Ernestina Pais no está contenta con esta solución en uno de los rubros más afectados durante este tiempo de pandemia. Recordemos que es duena de un selecto bar de Recoleta, por lo que se ve directamente afectada por todo lo que está pasando.

Los restaurantes de la Ciudad de Buenos Aires pueden empezar a atender en las calles con protocolo sanitario, sin utilización de sanitarios y únicamente en veredas. Esto quiere decir que si los locales se ubican en zonas donde las veredas son angostas, no podrán hacer uso de las calles para brindar su servicio. Es decir: no podrán trabajar. "No saben de lo que están hablando. Esto es una cuestión política, no es una cuestión sanitaria. Porque además, ¿saben lo que van a lograr? La clandestinidad. Un maratón, diez maratones, gente cenando en un mismo lugar, eludiendo a la ley" dijo Ernestina Pais mientras hablaba con Fabián Doman en Intratables.

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Este es el caso del bar Million, un exclusivo lugar propiedad de Ernestina Pais. Se trata de una casona enorme ubicada en un selecto lugar de la Ciudad de Buenos Aires, más precisamente sobre la calle Paraná en el barrio de Recoleta. Es reconocido por su variedad de cócteles y una carta a la altura del turismo internacional. Pero no podrán sumarse a esta medida, ya que las veredas son angostas.

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Sin embargo, Ernestina Pais está indignada porque tiene una terraza y un patio espectacular al aire libre que no podrá ser usado con este fin. "Tiene un patio y una terraza divina y no la puede usar", expresó enojadísima la conductora de televisión.

Ernestina Pais ESTALLÓ por el insólito protocolo de los restaurantes

Por otra parte, expresó el malestar generalizado con la situación: "Los restaurantes no aguantamos más, no tienen empatía con lo que está pasando. Esto es jugar con los sentimientos de la gente. Preocúpense por una industria que mueve la ciudad de Buenos Aires", concluyó.