Yael Radeland, una joven de 29 años, relató en el ciclo de Laurita Fernández que se enganchó con el padre de su ex pareja, y eso le trajo muchas consecuencias. La segunda emisión de El Club de las Divorciadas se volvió viral en redes sociales.
El Club de las Divorciadas: engañó al novio con su suegro
En la segunda edición de El Club de las Divorciadas, una de las participantes contó que le fue infiel a su novio con su suegro, y se volvió viral en redes.
La participante fue al nuevo programa de El Trece conducido por Laurita Fernández, y comentó: “Soy Yael, tengo 29 años, estuve en pareja conviviendo durante tres años, y por un error lo perdí. Empecé a tener una atracción por mi suegro, nos hablábamos mucho, teníamos demasiada buena onda. Y, en algún momento, me empecé a confundir, cuando me quedé sin trabajo y no sabía qué hacer”.
En su relato, continuó diciéndole a Laurita Fernández: “Yo estaba muy deprimida y él estaba al lado mío escuchándome, consolándome, y ahí pasó lo que fue inevitable. Mi ex era mi seguridad, mi compañero de todos los días, y mi suegro era mi oído y mi diversión en el sexo".
Después, la joven participante de El Club de las Divorciadas, reveló: "Cuando la familia de él se entera, estalló todo, y me terminé quedando sin el pan y sin la torta. Yo era maquilladora hasta que empezó la pandemia y ahí pasé a trabajar en una plataforma online vendiendo contenido erótico. Nunca me imaginé todos los problemas que iba a tener después de mandármela. Como dejar de hablar con mi papá, porque se enteró de lo que pasó, problemas laborales, hostigamiento por redes sociales. Lo único que quiero es que me dejen seguir en paz y tranquila con mi vida”.
Yael Radeland contó el drama familiar: “Yo estaba en pareja con mi novio, durante más de dos años, y siempre tuvimos buena relación con mi suegro, que se separó de su esposa, a quien ni siquiera la conocí. Teníamos una buena relación con mi novio, y empezamos a tener problemas de pareja como que, cuando llegaba, él estaba cansado. Y, con mi suegro, en cambio, sentía que podía hablar de un montón de temas que con mi novio no. Él es músico y me re enganchó ese lado”.
En su relato para El Club de las Divorciadas, conducido por Laurita Fernández, finalizó: “Cuando me despiden de un trabajo, ese día estaba tan mal que lo llamé a mi suegro para contarle cómo estaba. Yo sentía que necesitaba esa contención, alguien con quien llorar. Yo llorando, nos abrazamos y me acuerdo de ese roce y la energía que sienten dos personas cuando algo más pasa y empezamos a chapar. Se siente esa química, deseo. Y a partir de ahí, empezamos a tener esta relación paralela. A la tarde, cuando mi novio no estaba en casa, venía el padre”.