Argentina | Dalma Maradona |

Hay que dejar de subir notas con tweets de famosos al menos por dos años

Es la tendencia del momento. Un posteo en Instagram, un monólogo en Facebook o un comentario en Twitter sobre el tema del momento aseguran a gente que no sabemos bien qué hace de su vida, a tener un insólito protagonismo.

Antes, un famoso, para que hablen de él, tenía que protagonizar un acontecimiento en el marco de su vida privada -un romance, un escándalo, una separación, algo...-; o bien aparecer con un nuevo proyecto laboral -tele, cine, teatro- y así se ganaba un lugar en los programas de espectáculos o las revistas de actualidad.

Ahora no. No, no, no. ¿Para qué? Con poner un tweet alcanza. Con subir una foto a Instagram, ni hablar... No importa sobre qué sea. Si usted es famoso y quiere que lo mencionen, es muy simple: twitee sobre lo que esté pasando. Si juega la Selección, twitee. Si se cae WhatSapp, twitee. Ponga algo. Algo alusivo a eso que pasa. Y listo! Bingo!

Luego verá su nota plasmada por doquier: "Los tweets de los famosos sobre la invasión de mosquitos en Buenos Aires" fue uno de los tópicos de esta semana. Mamadera! Hágase picar por un mosquito y usted será nota en cuestión de minutos. Siempre y cuando lo exprese a través de alguna red social.

Nadie más cholulo de sí mismo que los famosos. Por lo tanto, la elemental ecuación de escribir algo en las redes sociales que sea de interés, y asegurarse un rápido rebote, es perfecta. Ayer, Tinelli avisó que se cayó WhatsApp y llovieron los RT. Delicias de ser una celebridad.

En tiempos magros de información tal y concreta, de multiplicación de canillas por donde pueda salir el agua bendita del chimento, escribir una nota sobre el tweet de un famoso es un negocio redondo que evita tener que ponerse a trabajar. Y si la gente lo lee... lotería! Lo pide el público.

Si usted es una chica bonita que trabaja incansablemente ese cuerpo torneado y tallado a mano, si se mata en el gym y se mata de hambre comiendo lechuga -como la mayoría de los famosos que no comen, literalmente, y lanzan aliento de elefante- sáquese una buena foto en el baño, con cara de yo no fui, súbala a Instagram y el mundo será suyo.

Nadie más cholulo de sí mismo que los famosos. Por lo tanto la elemental ecuación de escribir algo en las redes sociales que sea de interés, y asegurarse un rápido rebote, es perfecta.

Los tiempos cambian. El trabajo escasea. Los famosos saben cómo esconderse para que no sepamos en qué andan. Hay que levantar twitter. De algo hay que vivir. Salute!

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