Las advertencias de quienes fabricaron el teléfono celular con el que murió Matheus Macedo Campos seguramente estaban escritas, pero nadie les prestó atención. Es sabido que no debemos utilizar los teléfonos celulares mientras están enchufados ya que existen posibilidades de que el usuario reciba una descarga eléctrica. En este caso, la descarga fue faltal y terminó con 11 años de vida del pequeño Matheus.
El terrible hecho ocurrió en Brasil, más precisamente en la ciudad de Santarém, en el norte y centro del país vecino. El niño de 11 años Matheus Macedo Campos se encontraba tirado encima de una toalla jugando con sus primos. Una fuerte tormenta eléctrica había azotado la zona el día anterior y las lluvias continuaban.
El pequeño estaba jugando con el teléfono celular mientras se estaba cargando, presuntamente con un cargador. De repente, una descarga eléctrica hizo cortar la luz de la casa y los primos del pequeño se dieron cuenta que Matheus había recibido una fuerte descarga eléctrica.
Según la abuela, los nietos estaban jugando con sus teléfonos. "Todo fue muy rápido. Hubo un cortocircuito, creo que estaban usando un adaptador para cargar los teléfonos en el mismo enchufe, pero fue solamente él quien recibió la descarga", expresó.
Los mayores que se encontraban en la casa llamaron a los servicios de emergencias pero al ver que la ambulancia demoraba, decidieron llevar al pequeño al centro de salud por sus propios medios. En el medio del camino se encontraron con la ambulancia y el niño de 11 años pudo ser atendido por paramédicos, pero ya no había nada que hacer.
En una primera instancia, se le realizaron ejercicios de RCP al menor, que lograron que el corazón volviera a latir. Sin embargo, al llegar al Hospital, los médicos dieron la terrible noticia de que Metheus había fallecido por el accidente con el celular.