Celeste Muriega volvió a referirse a Hernán Drago, esta vez en el programa "Intrusos". Recordemos que a ambos, participantes de Bienvenidos a bordo, se les vinculó en un romance que terminó siendo fallido, por eso, la modelo aclaró todo al respecto.
Celeste Muriega contó qué ocurrió con Hernán Drago
Por un tiempo se mantuvieron los rumores de romance entre Hernán Drago y Celeste Muriega, el mismo fue fallido y la modelo se animó a develar la razón
“A partir de que se viralizó, se empezó a enfriar, no por mi parte, pero bueno yo dejé que fluyan las cosas y no se dieron”, dijo ella en el programa de espectáculos. Y detalló incluso: “Hubo un momento que no tuvimos comunicación que solo nos veíamos en el programa (de Guido Kaczka) y después volvimos a hablar cuando nos fuimos a Córdoba”, expresó.
Además confesó lo que le dijo el modelo sobre sus relaciones: “Hoy en día estoy sola de verdad y me es indistinto lo que me pueda llegar a decir el resto. No sé. No estoy con ganas de conocer a nadie”,destacó entre risas al tiempo que admitió: “Me sacó las ganas”. Y para cerrar manifestó: “Capaz no tiene ganas de hablar de su vida privada y está buenísimo. Yo no tengo ningún problema de decir las cosas como son. Tambien tengo cosas que me las guardo para mí”, declaró.
"Bajó la mirada" Marcela Tauro le preguntó a Hernán Drago por Celeste Muriega
Aunque Hernán Drago se ha encargado de desmentir los rumores que lo vinculan en un romance con Celeste Muriega, los comentarios de que existe o existió algo entre ellos siguen saliendo a lugar. Esta vez, Marcela Tauro aprovechó que lo tuvo cara a cara en Bienvenidos a bordo, para preguntarle al respecto.
“Mirame a los ojos eh. ¿Es verdad que no pasó nada con Muriega?”. El planteo descolocó a Guido Kazcka, quien festejó: “¡Preguntó bien! Mirá cómo está Hernán”. Y la periodista insistió: “¿Un toque, un touch and go?”. Sin embargo el modelo no le contestaba y solo hacía gestos. “¡Me baja la mirada!”, dijo la panelista de Fantino a la tarde. Al mismo tiempo, el participante del programa se mordía los labios, mientras se sonreía y le brillaban los ojos, entonces la periodista le dejó pasar el silencio.