Catherine Fulop sorprendió a sus seguidores al confesar que padece dolores corporales significativos, resultado de intensas rutinas de ejercicio realizadas durante años sin el cuidado adecuado. La actriz y conductora venezolana utilizó su cuenta de Instagram para sincerarse sobre las secuelas físicas que la aquejan, buscando generar conciencia sobre el impacto del desgaste a largo plazo.
Catherine Fulop revela dolores crónicos por entrenamientos y adapta su rutina
Catherine Fulop reveló que padece dolores crónicos debido a entrenamientos exigentes del pasado y explicó cómo adaptó su rutina con un personal trainer.
La figura televisiva reconoció que su imprudencia al ejercitarse en el pasado, sin medir las consecuencias, la llevó a sufrir lesiones. Explicó que actividades como estocadas, correr y trotar le pasaron factura, dejando sus rodillas “hechas bolsa” y sus hombros adoloridos, lo que la obliga a trabajar con poco peso para conservar su movilidad y fuerza.
“Tengo un personal trainer que me cuida muchísimo y yo le estoy agradecida”, manifestó Fulop, destacando el rol fundamental de un especialista en su rehabilitación. Detalló que su entrenamiento actual se enfoca en rutinas con poco peso y mayor cantidad de repeticiones, priorizando así el bienestar y la adaptación a las nuevas necesidades de su cuerpo para mantenerse saludable a largo plazo.
Catherine Fulop adapta su entrenamiento a sus dolencias
La conductora explicó que, si bien a veces se incluyen ejercicios con algo de peso para ganar fuerza, el eje de su rutina actual es el bajo impacto y la progresión controlada. “Yo con esto estoy feliz, pero a veces hacemos un poco de peso para agarrar fuerza, pero él me entrena a través del tiempo con poco peso, repeticiones y por eso se llama rutina”, detalló sobre la dinámica implementada junto a su entrenador personal.
Fulop, conocida por su energía y su dedicación al fitness, busca transmitir un mensaje de autocuidado, priorizando la salud por encima de la autoexigencia. Su experiencia subraya la importancia de escuchar al cuerpo y adaptar los hábitos de ejercicio para asegurar un bienestar físico duradero, incluso ante la presencia de lesiones previas.