El domingo 25 de Junio en la casa familiar de la familia Artaza, en Bella Vista, a 142 kilómetros de la capital de Corrientes, el político, empresario teatral, productor y actor Eugenio Justiniano Artaza, conocido popularmente como Nito Artaza, y la actriz y cantante Cecilia Milone se convirtieron en marido y mujer.
Fotos exclusivas del casamiento de Nito Artaza y Cecilia Milone
Todos los detalles de la boda más esperada.
Después de muchos años de relación y luego de haberse conocido en un escenario, la pareja decidió formalizar la unión en una ceremonia civil y religiosa en la ciudad y provincia donde nació Artaza.
Luego de la ceremonia civil en la centenaria casa familiar donde Artaza nació y pasó su infancia y adolescencia todos los invitados se trasladaron hasta la Parroquia Nuestra Señora del Carmen donde se realizó la boda que celebró el Diácono Hugo Martínez, que fuera compañero de colegio en la infancia y secundaria en la ciudad de Bella Vista.
Los testigos del civil fueron Moria Casán (por quien la pareja se conoció profesionalmente), Roque Pinzetta (sobrino de Nito), además de Raúl Carballo y Daniel Gauna (amigos de la pareja). Los padrinos de la ceremonia religiosa fueron: Pepe Cibrián Campoy y Amelia Artaza (hermana del novio).
Muchos invitados entre políticos, diplomáticos, artistas, empresarios y amigos se trasladarán desde Buenos Aires a Bella Vista, Corrientes, para asistir al casamiento y se sumaron a los muchos invitados de otras provincias y a los familiares y amigos que viven en la provincia de Corrientes, sumando cerca de 800 personas los que se encontraban en la iglesia.
Los vestidos de la novia vivamente elogiados fueron dos: en el civil lució un vestido diseñado y realizado por su amigo Gabo Barbereau, confeccionado con la tela del vestido original de casamiento de Lydia, su mamá, recientemente fallecida, que fue acompañado por un mantón de manila, perteneciente a Ana María Campoy, regalo de Pepe Cibrián.
En la iglesia, el diseño y la confección del vestido fue una creación de “Los Iara”.
Los peinados, del civil como de la iglesia, fueron una creación de Leo Cosenza.
Nito es tuvo vestido, en todas las ocasiones, por Daniel Casalnovo.
La novia lució el anillo de perlas y brillantes que fuera el más amado por Ana María Campoy, además de los aros de plata y brillantes que luciera en su boda.
El servicio de catering estuvo a cargo del bellavistense Pato Villagra. El sonido local de Freddy Fernández. Marcelo Giménez fue el responsable del diseño de la ambientación y el diseño de sonido que fue contratado en la localidad de Goya:
De Bella Vista: María Olivetti, diseñadora; y Florería Las Marías, ambientación y la ornamentación, tanto en el civil, como en la iglesia.
La novia, acompañada por el padrino, llegó a la iglesia en un histórico carruaje.
El cortejo de la novia fue conformado por Rita y Angelina, sobrinas de Nito Artaza, Daniela Inglese (Íntima amiga de la novia y quien diseñó los vestidos del cortejo), además de las hijas de Ana Acosta: Talía y Stefy, Mariana Milone (hermana de la novia) como Dama de Honor.
Los testigos de iglesia fueron José “Tocino” Gónzalez (amigo de la infancia del novio) y Tolentina Carbonel (niñera de Nito; que aún con sus 90 años, lo sigue cuidando).
Entre los muchos invitados que viajaron desde Buenos Aires además de Pepe Cibrián Campoy y Moria Casán estuvieron Miguel Ángel Cherutti, Ana Acosta y Nora Cárpena (amigas personales de Cecilia), Carmen Barbieri (quien, a pedido de los novios leyó un texto de San Pablo con el que la pareja se siente representada), el transformista Costa, Dany Mañas, la diseñadora Leticia Carossella, el humorista tucumano Ceferino Décima, los chamameceros: Ramona Galarza, Mario Bofill, Ariel Baez, y Alfredo Monzón, el empresario teatral Javier Faroni, los políticos Daniel Scioli y Sergio Massa, junto a su esposa Malena Galmarini. El Gobernador, por Corrientes, Ricardo Colombi, además de intendentes municipales de la provincia, los senadores Camau Espínola, Pino Solanas, Basualdo, Ángel Rosas, y Naidenoff, entre otros.
El alquiler del carruaje que llevó a la novia hasta la iglesia fue un regalo de un amigo de la pareja, Diego Pellegrini, que vive en Esquina.
El año pasado estando en Bella Vista, en coincidencia con el día del padre; tomaron la decisión de ir a vivir a esa ciudad, tan querida por Nito.
Fue, su papá, precisamente quien solía llevarlo, de chico, a oler los azahares, ya que esa zona además de tener mucha industrialización, unos hermosos paisajes, con barrancas y bancos de arena tiene una alta producción de citrus.
Una noche… paseando, junto a Cecilia, visitaron ese sitio, y en medio de ese aroma de azahares tan típico de su infancia, tomaron la decisión de casarse en esa ciudad.