El 2020 no fue un año espectacular para Araceli González. Comenzaron en marzo esperando los resultados arrojados por una biopsia de su pareja Fabián Mazzei, con un paronama desalentador. Sin embargo, la historia nos cuenta una buena noticia, descartando un tumor maligo. Unos días después del resultado llegó la triste noticia de que fallecía la madre de Fabián Mazzei, suegra de Araceli.
Araceli González contó cómo es su fogosa relación con Mazzei
La actriz contó que es un 10 en la cama con su pareja Fabían Mazzei. Conocé más detalles de lo que contó Araceli González.
Tratando de renovar la energía y con una acititud positiva, Araceli González estuvo en la Jaula de la Moda y contó cómo están pasando hoy la cuarentena con su pareja, y ha sentenciado que es un "10 en la cama con Fabián Mazzei". En una entrevista desde su casa y por videollamada, contó que desde su casa está corriendo más ahora que cuando podía salir al exterior.
Araceli González aprovechó a contarle a la audiencia acerca de los workshops que está ofreciendo de manera virtual. El primero tendrá lugar el 4 de julio y hablará sobre la infancia y los desafíos. Según ella "en mi infancia decreté quién quería ser". Es por so que invita a los padres y madres para acompañar a sus hijos en sus primeros años.
En esta nueva etapa de Araceli renovada, habló de la importancia de aceptarse en La Jaula de la Moda. "Cuando era chica no me gustaban mis piernas. Yo las odiaba", pero luego contó que pudo superar este momento.
"Todo lo que hago lo subo al 100%", dijo Araceli González con respecto a todas las actividades de su vida. Inmediatamente contó que en la cama es un 10 con su pareja y que le erotiza "el pechito".
Araceli aprovechó su presencia en La Jaula de la Moda para mostrar parte de su vestidor. Por ejemplo, el tapado de Fendi que es según ella es la prenda que más adora. "Este tapado de Fendi hoy sería inalcanzable comprar. Me compré muchas cosas cuando estuve en París grabando Fort Boyard, era el 1 a 1, ¡eramos ricos!", en referencia al reality que condujo con Julián Weich en el año 2000. Se grababa en un fuerte entre la isla de Aix y la de Oleron, al sureste de Francia.