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El dolor de Ana Rosenfeld por la muerte de su esposo

Ana Rosenfeld asistió por primera vez a un programa de televisión este lunes tras la muerte de Marcelo Frydlewski.

Ana Rosenfeld vive momentos muy duros por la muerte de su esposo, Marcelo Frydlewski, y durante su visita a la emisión de este lunes de Los ángeles de la mañana (LAM) la abogada no pudo evitar romper en llanto al hablar acerca de un sueño que tuvo con su esposo tras su fallecimiento.

"Cuando llegué, vos me preguntaste si estaba agitada. No, lo que estoy es angustiada. Es la primera vez que estoy dando la cara para contar lo que cuento en mi Instagram. Yo lo veo a Marcelo en las fotos y… (se quiebra)… para mí Marcelo está, yo no me puedo imaginar que Marcelo no esté, él es mi vida. Marcelo es todo para mí. Y todos me dicen ‘no, pero están tus hijos, están tus nietos’, y eso es obvio que ellos están y son nuestra prolongación. Pero yo dormía con él, los chicos te acompañan… Aparte, tenía un humor…”, comenzó diciendo la abogada.

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Ana Rosenfeld y Marcelo Frydlewski

Ana Rosenfeld y Marcelo Frydlewski

“Él me decía ‘como no sabés cocinar, no te gusta comer’, o ‘como no te gusta comer, no sabés cocinar’. Pero todo esto era él”, recordó Ana Rosenfeld.

“Todo, ahora me puse una pulserita, era de él. Marcelo era colorinche, yo a veces me enojaba y le decía ‘amor, todo junto no va’, pero él me decía ‘a mí me gusta como soy’… ¡Ay mi amor, mi vida!... Es un mundo diferente el que empieza”, manifestó la esposa de Marcelo Frydlewski.

Luego de que Ángel de Brito le manifestara que de ahora en adelante deberá llevar una vida diferente a la que conocía.

Ana Rosenfeld recordó cómo era su vida al lado de Macrcelo Frydlewski. “Nosotros hacíamos todo juntos. Lo único que yo sé hacer, y lo repito… ¡mi vida!... Ahí está en la casa de Stefi, en su cocina, preparando chimichurri para sus asados. Que ayer yo quedé como la que te jedi, porque hice mi primer asado y fue todo humo. Pero era un hombre feliz, que disfrutaba todo. Era un hombre que estaba enfermo y lo sabía”, recordó con amor la abogada.