La abogada Ana Rosenfeld sugirió que el robo ocurrido en la casa de Wanda Nara en Milán fue meticulosamente planeado. La letrada, al ser consultada sobre el hecho, apuntó a la precisión de los intrusos para llegar a la habitación de la mediática, lo que aviva las sospechas de una posible entrega de información por parte de alguien con conocimiento interno.
Ana Rosenfeld sugiere que el robo a Wanda Nara fue planeado y apunta a una entrega de información
tras el asalto en Italia, donde sustrajeron documentación vital de los hijos de Wanda Nara.
Ana Rosenfeld cree que el robo a Wanda Nara fue planificado
Nora Colosimo, madre de Wanda Nara, relató el tenso momento vivido mientras observaba la final del Mundial junto a cuatro de sus nietos. Un grupo de ladrones ingresó a la propiedad durante el entretiempo del partido y se dirigió directamente a la habitación de la empresaria. El botín principal fue un bolso que contenía pasaportes y permisos de viaje de los menores.
La propia madre de Nara detalló que los ladrones, que usaban pasamontañas, demostraron un conocimiento inusual de la distribución de la casa. "Llegar a esa habitación, como fueron a la habitación de Wanda, yo te dejo a vos solo en esa casa y no la encontrás. Es como un laberinto por dentro", expresó Colosimo, reforzando la idea de una inteligencia previa sobre el lugar. Incluso señaló la dificultad de acceso a la propiedad, ubicada en un campo, lo que hace aún más llamativa la rapidez y el acierto de los intrusos para ubicar el objetivo.
Los chicos, aterrados, se refugiaron en un baño mientras los ladrones, estimados entre tres y cuatro personas, merodeaban por la vivienda. Los delincuentes no se llevaron objetos de gran valor aparente, como relojes o dinero, sino que se concentraron en la documentación esencial para el traslado de los niños. La precisión en la sustracción y el conocimiento de la distribución de la casa llevaron a Colosimo a afirmar: "Absolutamente, lo sabían, porque fueron a ciegas. Atravesaron la planta baja, ingresaron por una ventana de abajo, subieron y se encontraron con dos escaleras: o tomabas la mano derecha o la mano izquierda. No dudaron, tomaron la correcta, la que te llevaba directamente a la habitación". A pesar de la presencia de cámaras internas, los ladrones actuaron encapuchados.