Alfredo Casero volvió a apuntar contra Julio Chávez, reviviendo la tensa relación que mantuvieron durante las grabaciones de la tira “Farsantes” en 2013. El actor y humorista describió una experiencia laboral negativa, marcada por el menoscabo y la falta de diálogo por parte de su colega en aquel set televisivo.
Alfredo Casero reaviva su cruce con Julio Chávez y asegura que lo trataba mal en Farsantes
Alfredo Casero recordó su conflictiva experiencia en Farsantes y aseguró que Julio Chávez lo menospreciaba en el set de grabación.
El enfrentamiento, que tuvo un nuevo capítulo recientemente tras declaraciones de Casero en apoyo a Ricardo Darín en su cruce con Chávez, se originó en aquella producción de Pol-ka. Casero describió cómo se vivía el clima de trabajo, mencionando camarillas y la salida de Facundo Arana, lo que, según él, empañó su último programa hermoso en la televisión.
"Es un tipo que está enojado. Iba a hablar con el tipo y no te miraba", relató Casero sobre su vínculo con Chávez en el set.
Alfredo Casero apunta contra Julio Chávez por su trato
El actor detalló que, a pesar de los conflictos y de haber actuado con grandes figuras, la experiencia junto a Chávez no le generó nada a nivel artístico. Lamentó que su paso por la productora de Adrián Suar, a la que consideró que hizo el último programa hermoso, haya terminado con esa marca negativa.
Casero remarcó que intentó acercarse a Chávez en distintas ocasiones, pero el desprecio y la forma en que lo trataba lo llevaron a concluir que su colega se cree más grande de lo que es. A pesar de que reconoció que el tiempo pasó, fue tajante: "me importa tres carajos".
¿Cómo afectó Farsantes la carrera del actor?
El humorista insistió en que no olvida lo sucedido durante las grabaciones de Farsantes, un proyecto que consideró de gran calidad pero cuyo final se vio afectado por las tensiones personales. Es importante para un artista terminar bien un trabajo. Realmente no me gustó, sentenció.
En honor a la verdad, Casero afirmó que todavía no se olvida de lo que hizo Chávez, remarcando que tuvo una forma peyorativa y baja de tratar a la gente. A pesar de reconocer que Chávez podría haber cambiado, su postura fue clara: no lo veo tan importante como actor, no es un Pompeyo Audivert.