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A Agustín Sierra no le gusta que lo tilden de galán

En una reciente entrevista, el actor Agustín Sierra, quien se prepara para entrar a La Academia, dijo que le disgusta que le digan galán.

Agustín Sierra se prepara para participar en el nuevo ciclo de concursos de El Trece, La Academia, y en una reciente entrevistas dijo que Showmatch no va a hacerse el macho de América. Además, contó qué siente cuando le dicen esas cosas.

En el 2020 se ganó una fama de sex symbol, tras su participación en el Cantando 2020 y la obra de teatro, Sex y en Por si las Moscas, Agustín Sierra comentó: "Medio que aprendí el año pasado a convivir con eso, no me siento el sex symbol del país, me lo decía Moria, era divertido el año pasado, pero es un lugar que me da un poco de incomodidad".

Luego, el participante de La Academia continuó explicando: "Yo no voy ahí a hacerme el galán argentino o el macho de América, estoy muy lejos de ser Christian Sancho o Mariano Martínez, me dicen Cachete y voy a ser toda la vida Cachete, porque soy cachetón"

Luego, sobre su participación en el certamen, Cachete dijo: "me preocupa que no decida el público, duramos mucho y salimos campeones gracias al público. Vamos paso a paso, pero vamos a hacer todo lo que se pueda".

Finalmente, Agustín Sierra habló sobre los jurados: "Piquín no lo vi nunca en vivo, supongo que va a ser estricto con el baile, las terminaciones, De Brito entiende el juego como nadie y capaz si no le gusta te clava un 2. Jimena la veo más terrenal, y Pampita es una figura del espectáculo que estuvo ahí, conoce a todos".

La plata que ganó de pequeño

Entrevistado por Leandro Rud en su programa de El Nueve, quiso saber: “¿Cómo era la situación de un chico con sus compañeros y en su vida que a esa edad ganaba plata?”. A lo que Cachete respondió: “Yo tenía una realidad económica muy normal de clase media. Nunca sentí esa diferencia por la educación de mis viejos. Mi plata no se tocaba. No tenía privilegios al lado de mis hermanos porque trabajaba”.

Luego, explicó: “Esa plata iba a un cajón y cuando cumplí 18 años me lo dieron para que la use. Gracias al esfuerzo de mis viejos hicieron que no me la patine y no me la gasté en cosas en el supermercado o en zapatillas”.