El calvario de Gabriela Trenchi comenzó en agosto del 2015 cuando decidió hacerse unos retoques en su cuerpo el objetivo de mejorar su silueta con Aníbal Lotocki, una vez que el cirujano la operó la pesadilla de Trenchi comenzó:

Durante cuatro meses la mujer por las complicaciones que le generó la cirugía. Estuvo postrada en la clínica Los Arcos, en donde pese a los esfuerzos de los médicos por disminuir la intensidad de los dolores, nada pudo contener el sufrimiento e incluso la llevó a pensar que la muerte era lo mejor.

Gabriela Trenchi rompió el silencio en Confrontados (El Nueve, lunes a viernes 15hs) y habló de su experiencia:

''Por querer ponerme hilos extensores, termine viviendo un infierno, después de la operación, no podía moverme, era un vegetal, pensé en morirme’’.

Según precisó tuvo un cuadro de Hipocalcemia, parálisis y un síndrome de Guillain Barre. ''Ni la morfina me sacaba el dolor, me dolían mucho las piernas, quería que me las corten’’, además reveló que Lotocki nunca apareció durante los meses que estuvo en recuperación:

''Se borró, yo necesitaba saber que me había puesto en el cuerpo’’.

''Sigo con la misma rehabilitación, la causa judicial no avanza, esta encajonada, y él sigue viajando por el mundo y arruinando vidas’’.

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