Tras la muerte de su hijo Leonardo Satragno, de 54 años, ayer a la tarde, Raúl Lavié decidió volver a Mar del Plata y hacer la función de "La jaula de las locas".

A pesar de haber pedido a sus compañeros que no le dieran su pésame, Lavié decidió hablar con los medios de prensa que lo esperaban anoche a la salida del teatro, luego de la función.

"Era un chico maravilloso y Dios quiso que se fuera. Ya estaba sufriendo mucho, estaba cansado. Yo hablé con él el miércoles desde acá y el jueves estuvimos con su mamá, los tres solos despidiéndolo. Creo que eso aceleró su partida porque seguramente el misterio de la muerte que nosotros no conocemos hizo posibleque al estar reunida su familia, su padre y su madre, él dijera 'ya está'", dijo Lavié.

En cuanto a su decisión de realizar la función, a pesar de su profundo dolor, Lavié señaló: "Me sirvió como terapia para evadirme de la realidad, me hizo bien hacerlo. Pensé que si lo hubiera visto Leonardo se hubiera divertido mucho porque disfrutaba de estas cosas, del trabajo de su padre. La función fue en honor a él.Había público esperando, hay gente que depende de hacer la función, no tengo reemplazo. ¿Qué iba a hacer ante el momento que vivo? ¿Encerrarme? Hay que disfrutar de un trabajo que gracias a Dios sigo teniendo y haciendo y amo y respeto mucho, por eso subí al escenario", sostuvo.

También Lavié habló de la novia de su hijo, quien lo sostuvo en las últimos momentos de su vida: "Dios le concedió la posibilidad de que ella lo acompañara en estos últimos años, le dio tanta felicidad… tanta felicidad a él y a mis nietos que encontraron en ella un refugio muy grande. Ella es parte de nuestra vida, nuestra familia, es una chica maravillosa y la queremos".