La segunda temporada de El Gran Premio de la cocina para que quiere cambiar de rumbo y afianzarse como un reality de ley, con conflictos y discusiones.

Un soufflé desató una discusión entre uno de los jurados y una participante que lo increpó después de una devolución.

Los equipos de El gran premio de la cocina debían preparar soufflé de queso con ensalada y Lucía fue la encargada de presentar y recibir las devoluciones en representación del team verde.

Christian Petersen, en un principio fue benévolo, pero después termino diciéndole que al plato le faltó alma: ''De sabor, el soufflé está muy bueno, le faltaron dos minutos más porque el alma es que se cocine bien el centro. En este caso, el alma está media flojonga. No es un soufflé para enamorar''.

Al escuchar esto, la participante no pudo evitar decir: "¡Ay, por Dios! ¡Qué difícil!".

Siento que no estoy rindiendo a la altura de lo que ustedes quieren. Perdón, pero pongo todo, y no llego, siempre faltan cinco para el peso. ‘No tiene el alma del soufflé’. Yo le puse el alma", expresó la concursante.

"El alma la pusiste, no pusiste la técnica para que el soufflé no se caiga".

"La temporada pasada estuvo la misma prueba y los soufflé fueron extraordinarios y llenos de alma y cariño", recordó Christian.

La participante muy irritada con lo que había dicho el jurado le respondió:

"Perfecto, pero me comparás y así me matás. No somos de la temporada anterior, soy de esta’’.

"La temporada anterior marcó un nivel que hay que mantener porque la cocina no es mediocridad, es ir para arriba. Como el soufflé, para arriba. En el reino de las excusas, serías como la emperatriz. No hay excusas en la cocina. No está levado".

A Carina Zampini, acostumbrada a programas más naif, no se la vio cómoda con esta discusión, e intentó poner paños fríos para que la situación no llegue a mayores.

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