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Lupillo Rivera no se arrepiente de tatuarse a Belinda: "Yo soy un hombre de verdad"

Uno de los ex novios de Belinda, Lupillo Rivera, aseguró que no está nada arrepentido de haberse tatuado a la mexicana.

El nombre de Lupillo Rivera no deja de sonar muy a pesar de que terminó con Belinda desde ya bastante tiempo y de que la cantante mexicana ya tiene a su nuevo novio, Christian Nodal.

Pero lo cierto es que Lupillo no olvida el tatuaje que se hizo en el brazo por el amor que sintió hacia la intérprete de ‘Luz sin gravedad’ en 2019 y cuando ambos eran coaches de La voz México.

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Rivera aseguró que no se arrepiente de haber grabado el rostro de su ex compañera en el reality show de TV Azteca y con quien, ha asegurado, sostuvo un tórrido romance que lo dejó marcado de por vida.

La nueva mención del polémico tatuaje la hizo en el programa de Estrella TV, Tu-Night con Omar Chaparro. En la última emisión habló de su vida sentimental y aprovechó para dejar claro que no se arrepiente de nada de su pasado, especialmente del dibujo que se hizo en honor a la cantante española que lo enamoró por completo.

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“Ya déjenlo, pues sí, a todos nos puede pasar que nos pongamos un tatuaje y nos arrepintamos”, comentó Chaparro, a lo que Rivera respondió de inmediato: “No, yo no me arrepiento. Yo soy un hombre de verdad”.

“Mi vida no la cambiaría por nada en el mundo. No me arrepiento de nada de mi pasado. Todo lo he hecho al 100% y lo he hecho porque se me da la regalada gana”, confesó entre risas para Omar Chaparro.

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En este mismo programa nocturno habló de la cantidad de mujeres con las que se ha relacionado y cómo inició su vida sexual. “2,733 mujeres, gracias a Dios. 2,733 en mi vida”, contó antes de asegurar que no puede revelar la identidad de su última conquista.

Destacó que comenzó su vida sexual en la adolescencia y con una mujer que le doblaba la edad: “Ella era mayor, yo tenía 16 y ella 33... Jugaba beisbol y todas las tardes pasaba por su casa para agarrar el camión, siempre la miraba a la muchacha y pues... duré tres semanas sin ir al beisbol porque paraba en la casa de la señora durante tres semanas seguidas”.