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Mirtha Legrand salió de su casa tras 6 meses confinada

La legendaria presentadora de los Almuerzos Mirtha Legrand salió de su casas después de varios meses ¿Cuál fue la razón?

tras seis meses confinada en su casa, luego de decretarse el aislamiento preventivo y obligatorio por el Coronavirus, la diva de la televisión Mirtha Legrand finalmente salió a la calle. Es bueno recordar que Mirtha abandonó la conducción de los almuerzos para evitar contagiarse, y la reemplazó su nieta Juanita Viale. En la emisión del ciclo Intrusos del día de hoy detallaron a donde fue la conductora, y cómo encontró Buenos Aires.

El panelista del programa que conduce Jorge Rial, Guido Záffora compartió los datos recogidos por sus compañeros, y le reclamó al aire a Mirtha Legrand por no haberle contestado:

“Ayer fue la primera salida de Mirtha Legrand en esta cuarentena. Te voy a contar adonde fue… Ayer me pasaron la información y hoy le pregunto a Pallares porque es el que tiene relación directa. Mirtha, te mandé un WhatsApp, me ponés un tilde… Pallares lo que hizo, muy gentilmente, le preguntó a Mirtha y me dice ´como es tu información, decila vos´”.

Acerca de los lugares que visitó Mirtha Legrand en su salida, Guido Záffora contó: “Mirtha fue al dentista y al oculista”.

Intrusos | Programa completo (02-10-2020)

Además el panelista Guido Záffora compartió las impresiones que tuvo la conductora luego de su primera salida: “Observé que el barbijo era total, era muy gracioso”, dijo Mirtha Legrand, quien se mantuvo puertas adentro de su propiedad sobre Avenida Del Libertador durante todo este tiempo, incluso durante el entierro de su hermana Goldie.

Ante el aplauso de Jorge Rial por la labor de su panelista, Guido Záffora completó. “Hay un detalle peor porque Mirtha es una de las grandes divas… ¿Cómo la reconocían?”, preguntó, y el mismo respondió. “Por los ojos! Estaba con todo el protocolo puesto”.

Finalmente Guido Záfora contó la impresión de Mirtha ante el saludo y el cariño de la gente que la reconocía, a pesar del barbijo: “Dudaban de que era yo por un instante pero al toque me saludaban. Porque mis ojos son más identificables que todo. Tantos años viéndolos, que no hay barbijo que pueda”.