Mirtha Legrand hizo su descargo, pidió disculpas y siguió adelante luego de la presencia de Natacha Jaitt en su mesa y las repercusiones por sus dichos, que fueron tomados por la justicia y por los cuales tuvo que declarar.

Pero los daños colaterales de esa presencia tienen a Mirtha Legrand como protagonista excluyente. A pesar que en su descargo Mirtha dijo "entender los enojos y las críticas por lo que pasó en su programa", en la intimidad está muy molesta con la actitud de algunos comunicadores.

Según allegados a la diva, Mirtha está dolida con Marcelo Longobardi, que fue el primero que la criticó en su programa en radio Mitre en la mañana del lunes posterior al programa. Mirtha no concibe tanta virulencia en el comentario del exitoso periodista y eso la tiene muy enojada. En la misma línea siente que Luis Majul fue otro que fue muy duro con ella, aunque dice "mucho no me sorprende", pero también le duele.

De otros comunicadores críticos no le sorprendió, por ejemplo de Fantino, Rial, Mauro Viale y Feinmann, nunca pensó que la iban a defender.

La otra cara de la moneda es la frialdad del Carlos Pagni, según las misma fuentes, Mirtha intentó hablar con el prestigioso columnista del diario La Nación, y él ni siquiera le atendió el teléfono.

En ese caso ella es la que se siente mortificada y quiere pedir disculpas a la familia Pagni, pero por ahora no ha podido ser escuchada.

Mirtha en su fuero íntimo tiene mucha tristeza por las críticas, que según ella fueron desmedidas y espera que llegue el momento de poder decirles a todos ellos, lo que en realidad piensa y mostrarle su desagrado, a lo que ella cree que es un destrato inmerecido.

Veremos si el paso del tiempo calma y Mirtha puede rearmar el vínculo con colegas que ella admira y respeta.