Hasta en la sopa se vieron ayer y se debatió sobre la furia de Wanda Nara por el seguimiento de la prensa en una ida suya con su hermana Zaira y sus respectivas hijas a ver al sapo en el teatro.

La mujer de Icardi hizo su catarsis tuitera, indignada por lo que ella consideró un acoso, y por la inquietud de los periodistas sobre su celulitis (?).

Pero mientras ella se indigna con facilidad, su padre Andrés Nara se hizo un implante capilar, siempre atento a la coquetería.

Poco se sabe si ha habido acercamientos entre él y sus hijas, de quienes se distanció largamente debido a su relación con Cari Nara, madrastra de ellas durante años, finalmente alejada de Don Nara.

Mientras Nora Nara hizo su vida con otro hombre, las hermanas no perdonaron al padre por sus elecciones amorosas, en especial con la fiel Cari.

Andrés se colocó el pelo faltante, muy atento a la moda del implante capilar, y quizás en algún momento tengamos la foto con sus hijas, tan queridas.

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