Martita Fort, la hija de Ricardo Fort dio su primera nota a una revista, y eligió la revista Gente para hablar de su fiesta de 15 y el recuerdo de su padre.

Ricardo Fort, falleció el 25 de noviembre de 2013, a causa de complicaciones en los distintos padecimientos que venía arrastrando desde hace algunos años. Cuando el mediático murió Martita y su hermano tenían 9 años y desde ese momento fueron cuidados por Gustavo Martínez, -ex pareja y padrino- y Marisa, su niñera desde que nació, y ex jugadora del seleccionado de hockey pre Leonas: fue olímpica en Seúl '88 y participó en cuatro Mundiales, y Natalia Román, que fue jefa de relaciones públicas de su padre y hoy la asesora.

Martita en la entrevista contó que el 25 de febrero cumple los soñados 15 años, y en mayo hará una gran fiesta que viene organizando junto a sus amigas.

La hija de Fort vive esta muy cuidada por su familia y por ese motivo solo una vez viajó en transporte público:

''No uso transporte público, porque me lo prohíben. Tampoco es que esté re entusiasmada por hacerlo, pero mis amigos andan ahí’’. La única vez que se subió a un subte fue cuando asistió a la marcha de #NiUnaMenos.

''Cuando salgo de casa voy en auto. Una vez fui a comer con unas chicas y de golpe lo vi a Gustavo. ¡Voy a tener un novio y Gustavo va a dormir en el medio, jaja! Mi papá tampoco me dejaba salir del colegio al mediodía con mis compañeros’’.

En Buenos Aires por un tema de seguridad prefiere no andar sola en la vía publica, pero en Miami si:''A los 18, quiero irme a vivir a Miami’’.

Sobre su nacimiento por medio de un vientre subrogado, la hija del empresario muy segura respondió:

''No es algo sobrenatural. Leí varias veces que lo comparaban con la prostitución, porque cosifica a la mujer, porque se le paga, pero para mí, nada que ver. Encima dicen que es egoísta, porque podés adoptar. Entonces, egoísta también es tener hijos entre un hombre y una mujer. Para mí es una buena opción cuando hay una pareja homosexual, como en el caso de papá, o si la madre no puede tenerlos. Además, adoptar no es tan fácil’’.

Cuando le preguntan si tiene curiosidad por saber de quién eran los óvulos, o quién te llevó en el vientre; Martita contesta:

''No. Legalmente no son mi mamá, no me importan’’.

Martita recuerda a su padre, aunque prefiere no hablar mucho de él:

''Me pone incómoda hablar de él. Hace seis años que no está, y obvio que lo extraño. Me dicen que soy Ricardo en versión mujer. Quizás porque no me dejo pisar por nadie, como me decía papá. Y porque era la única que lo hacía callar’’; aseguró Martita, y relató una anécdota de sus peleas cotidianas por los caprichos de su padre:

''A mis ocho años, él quería que yo fuera más rubia, y no me gustaba. Volví teñida y llorando de la peluquería. Lo mismo hacía con Felipe. Le paraba los pelos con gel, y mi hermano no quería. Hay una foto donde también está llorando por eso’’.

Fotos Revista Gente:

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