Desde el próximo lunes, Marina Calabró será la conductora de una nueva etapa del programa Confrontados (El Nueve), la periodista pasa de panelista a conducir por primera vez su propio programa.

Calabró visitó el programa radial Por si las Moscas (La Once Diez) para hablar de este nuevo rol, y además de cómo ve la televisión de hoy, en donde cada vez hay menos apuestas y el rating está en picada.

Uno de los pocos programas nuevos que dio el verano fue Divina Comida, y la periodista comentó que recibió un llamado para participar:

''Me llamaron para Divina Comida, me llamaron muy sobre el pucho, fue la semana de Tamara Petinatto y Barbie Vélez’’.

La periodista reveló que la invitación no la sedujo porque es muy mala anfitriona: ''No tenía mucho para ofrecer, y de solo pensar en tener que recibir tanta gente…no me molestaba mostrar la casa, aparte uno puede decir hasta acá y mostramos un poquito el living, ni mi casa es una mansión, es un departamento común así que por ese lado no me expondría a que digan ‘ah mirá esta como vive’’’.

Marina continúo diciendo que la situación de la casa con gente, cámaras, técnicos y demás le resultaba fastidiosa: ''El día que van a tu casa llegan a las 6 de la tarde y se van a las 3 y pico de la mañana, y el día que uno va a otra casa tenés que llegar tipo 7 y también te vas a las 3 de la mañana, y yo hago radio a la mañana y arrancaba el colegio la nena, y es una semana de disponer todas las noches y madrugadas y yo dije ‘al otro día no voy a coordinar, y Lanata me va a echar’’’.

Además de rechazar la invitación Calabró comentó que últimamente ve distinto al programa: ''Al principio no sé si era la novedad, o todo estaba un poco más librado al azar, era algo amable, ameno, pero ahora le veo los hilos a todos, todo mal actuado, impostados’’.

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