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María Julia Oliván confesó que denunció a Leo Montero por hacer "quilombo"

Invitada a "PH, Podemos Hablar", María Julia Oliván relató que cuando era vecina de Leo Montero llamó a la policía por las fiestas que hacía el conductor.

María Julia Oliván estuvo como invitada en la última emisión de PH, Podemos Hablar y ahí relató una anécdota desconocida que involucra a Leo Montero.

Luego de que Andy Kusnetzoff, conductor del ciclo de Telefe, les pidiera a sus invitados que dieran un paso al frente si habían tenido algún problema con un vecino, María Julia Oliván sorprendió al revelar que denunció a Leo Montero por hacer mucho ruido en sus fiestas constantes.

"Mi denuncia fue de cobarde. Yo vivía al frente de Leo Montero, que hacía unas jodas bárbaras, pero nunca le dije que lo denuncié. Lo mío fue algo re cobarde, pero había mucho quilombo. Entonces llamé a la cana. Nunca se lo dije a Leo, pero igual lo adoro", relató María Julia Oliván.

María Julia Oliván confesó que denunció a Leo Montero por hacer "quilombo"
María Julia Oliván confesó que denunció a Leo Montero por hacer "quilombo"

María Julia Oliván confesó que denunció a Leo Montero por hacer "quilombo"

"Yo supuse que era Leo porque tenía una amiga que me buchoneó eso. Yo llamé a la policía, pero tocaban el timbre y no atendían. Entonces, mi pareja, mi compañero, agarró huevos de la heladera y empezó a revolearlos. Los huevos no eran a Leo, era a gente de la fiesta... Él ni se enteró que éramos nosotros", agregó la mamá de Antonio.

La emoción de María Julia Oliván por el avance de su hijo Antonio

A finales de 2018 María Julia Oliván contó que a su hijo Antonio le diagnosticaron un trastorno del espectro autista. Desde entonces, la periodista usa sus redes sociales para compartir con sus seguidores los avances del pequeño, lo cual le agradecen muchas madres con hijos que padecen la misma condición.

En tal sentido, la periodista compartió en Instagram un video demostrando los avances de Antonio. 3 años y 6 meses después del diagnóstico, armamos y rearmamos estrategias, equipos, terapias. Una y mil veces. Pero nunca dejamos de jugar. De reírnos. De buscar con los ojos la luna (eso nos llevó casi 3 años) y de abrazarnos y darnos besos. El viernes, en música, me dibujó con ojos grandes con pupilas y todo, una sonrisa enorme y un “corazón” rojo en cada cachete”, escribió para acompañar el audiovisual.