Mirtha Legrand fue intervenida ayer en la noche por una obstrucción intestinal de la cual se está recuperando favorablemente. Su hija Marcela Tinayre la acompañó desde que ingresó al Mater Dei y se quedó hasta la madrugada, cuando la conductora después de la cirugía, ya se encontraba descansando.

Marcela en su programa de Net tv contó que fue lo que pasó con la salud de Mirtha:

''Fue una movida fuerte, pero ya estamos, pasó el susto cuando alguien tiene su mama que le pasa algo así, viene una hecatombe''.

La hija de la emblemática conductora relató cómo fueron los últimos días de Mirtha antes de tomar la decisión de la cirugía:

''El jueves ya se sentía medio mal, viernes estaba esplendida, el sábado se sentía muy mal, pero hizo un programa fenomenal, yo la vi en el programa al principio y algo no me gustó. El domingo me llaman urgente a la mañana, y me voy a su casa’’.

La conductora contó que cuando llegó a la casa se sorprende al ver a su madre con intenciones de hacer el programa:

''La veo una mujer bellísima, maquillada, vestida de blanco y sentada escuchando la radio y me dice 'a mí me parece que tengo que hacer el programa y después voy a internarme’, por supuesto no la dejamos y fuimos al sanatorio, hasta ahí era una gastroenteritis aguda'''.

Según comentó con el correr de las horas la situación se complicó un poco, continuaba con dolor y le realizan una tomografía y ahí es donde se detectó una brida abdominal.

En el relato Marcela dijo que al enterarse que la iban a operar, Mirtha, se negó por el que dirán:

'' ¿Operar, que va a decir la prensa, no, no, como voy a hacer con el trabajo?’’.

Obviamente Mirtha Legrand se llenó de temores ante la cirugía y pidió especialmente que no se hable de intestino, porque le parece desagradable. Y luego pidió no sacarse el maquillaje:

''Yo tengo una crema espectacular para sacar el maquillar, y coqueta como siempre me pidió que no le saquen el maquillaje, y solo pidió que le despintaran una uña’’.

''Por suerte la cirugía duro mucho menos de lo esperado y volvió fantástica. Volvió como una flor, maquillada, radiante, abrió los ojos y preguntó cuándo empiezo a trabajar’’.

Los médicos quedaron sorprendidos con los estudios y análisis porque son de una persona de 45 / 50 años.

''Esta espléndida bien, conectada, no está con más dolores, va a volver, no el fin de semana que seguramente lo haré yo, y ella volverá el próximo. Nos asustamos pero ya pasó’’; concluyó Marcela.

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