Anoche Luis Miguel estuvo cenando en un restaurante, y la periodista Mariana Brey coincidió en el lugar, donde comía junto a su pareja.

Hoy en LAM, Brey contó todos los detalles de cómo lo vio y la furia que tuvo el cantante en un momento de la noche.

"Hizo una reserva en un resto de Puerto Madero, donde siempre va cuando llega a la Argentina. El lugar tiene un sector VIP en el primer piso donde lo cerraron para él. Entró caminando por la puerta principal por la calle. Aparentemente, se perdió porque tomó el ascensor desde el subsuelo donde lo dejó el auto y en lugar de bajarse en el primer piso se bajó en planta baja", dijo.

"Tardas en reconocerlo, camina lento, usa lentes. Va en slow. Lo vi delgado, lo vi mayor. Entró y se fue directo a la barra, pidió una copa de vino, se sentó, se sacó fotos con la gente, estaba muy simpático, muy amoroso. Estaba vestido con un traje. Entró caminando como cualquier persona. Claramente no ve bien, por eso usa los anteojos; le da un tema vintage", señaló.

"Tuve un cruce de miradas con Luis Miguel, me sentí intimidada. Puedo asegurar que a él no le gusta que lo miren a los ojos, lo sentí y me lo dijeron varias personas del entorno", sostuvo.

"Gastó 5700 pesos en la cena, pagó él, comió ceviche, es el único que comió de los comensales que estaban ahí. Estaba su manager y sus dos personas de seguridad de siempre. Iban a ir dos chicas, pero no llegaron. En ese momento, él tuvo un ataque de furia y le dio un portazo a la puerta porque las chicas no estaban en el lugar", señaló.

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