En la edición del diario Clarín del domingo, la colega Sandra Commisso, hizo una extensa nota con las nueva actrices que tomarán los papeles que inmortalizaran Nora Cárpena, Moria Casán, Thelma Biral, Susana Campos y Graciela Dufau hace 27 años.

En la charla las nueva actrices hablaron de sus expectativas a la hora de enfrentar un clásico del teatro argentino como "Brujas".

-¿Cómo viven la experiencia de enfrentarse a una obra como “Brujas”?r

Saccone: Me atrajo mucho la idea de traer de vuelta un megaéxito. Antes de leerla pensaba que era una trama más liviana, pero el texto es increíble. Es muy profunda y divertida a la vez. Si bien hay cierta magia y presión a la vez por todo lo que Brujas significó, no me detengo en eso, para no correrme del eje principal.

Socas: Yo lo vivo con bastante naturalidad, me parece que está encarado, desde la producción, más como una continuidad. Fue muy emotivo recibir el visto bueno de las actrices originales. Lo siento como cuando era atleta en la adolescencia y hacía carrera de postas. Me fascinaba. Ahora tengo un poco esa misma sensación, de algo compartido en una carrera de postas. La obra se hizo en muchos países pero que en la Argentina se convirtiera en una marca, me hace sentir una privilegiada.

Bonelli: La obra se transformó en leyenda por muchos motivos. Creo que el abordaje de muchos temas con humor y profundidad es lo que más interesa. Es la misma obra, pero a la vez es nueva, porque todo el equipo genera una nueva química. Me parece que eso es lo que nos tiene entusiasmadas. A mí me estimula mucho y me divierte.

Estévez: En principio me parecía un tanto riesgoso porque es una obra que fue pionera en la temática femenina y después siguieron muchas. Sentía que podía estar desactualizada. Sin embargo, el director Agustoni hizo una readaptación eficaz y tiene la flexibilidad de atender las observaciones que le vamos planteando. No hay que olvidar que es una obra escrita y adaptada por hombres y el punto de vista femenino es vital para que tenga carnadura. Al principio me sorprendió la convocatoria y dije que no porque tenía horarios reñidos con los de mi banda de música. Y me parecía impracticable trasladarme con mis hijas y todo lo que necesitan cotidianamente. Pero un día fui al programa de Moria y tuvo una actitud tan amorosa y después el productor Daniel Comba me ayudó a resolver todo con mucha generosidad que no dudé más.

-¿Alguna vio la versión original?

Socas: Yo fui la única, hace muchísimo, como 20 años. Fui a verla básicamente porque actuaba Graciela Dufau, que es mi amiga. Curiosamente, el productor, sin saber de nuestra amistad, me ofreció el mismo personaje que hizo ella.

Saccone: Creo que es bueno que la mayoría no la hayamos visto, así evitamos comparaciones. Por suerte, todas nosotras tenemos registros diferentes pero tal vez con un hilo en común. Y hay mucha identificación femenina.

Estévez: En principio yo iba a hacer uno de los personajes que me resultaba cómodo y de fácil abordaje, pero no implicaba un desafío. Luego hubo cambios, y Romina en vez de hacer el rol de Luisa, la prostituta, prefirió quedarse con un personaje más ajeno a ella y así me quedé yo con Luisa. Y me encantó, es el mismo que interpretó Moria. No es sencillo porque quiero evitar el trazo grueso de la prostituta que está en el imaginario, la puta de historieta. Esta mujer tiene una extracción social alta, fue pupila en un colegio inglés, es culta, no tiene tarifa. Por su historia, que se devela en un momento de la trama, hay algo de rebelión, no siente que pertenezca a ese estrato y desafía a su clase desacralizando todo.

Richi: Me encantó de entrada el grupo, el director, el elenco. Yo interpreto a Inés, que fue el personaje de Nora Cárpena y me resultó muy atractivo porque en un momento cambia mucho y destapa unas cuantas verdades. Fue muy emocionante sentir el apoyo de las actrices de la primera versión. Pero ahora será una puesta completamente diferente, todo es nuevo.

-Ahora es habitual, pero “Brujas” fue la primera pieza que abrió el juego con temáticas de cuestiones de género. ¿Qué vigencia tiene hoy?

Estévez: El punto de inflexión histórico que estamos viviendo las mujeres, no sólo en el país, sino en todo el mundo, no es un ítem menor para decidir participar del proyecto. Hay muchas frases y posturas que no podemos abordar y estamos todas de acuerdo, de modo que se revisan con cuidado cosas que hace 20 años eran naturales y hoy insultarían nuestra inteligencia.

Richi: Estamos muy atentas a todas estas modificaciones porque hay que traer a la contemporaneidad muchos temas. De cualquier manera me parece una obra de gran vigencia. Y supongo que habrá una curiosidad extra en el público que ya la vio.

Saccone: Toca temas femeninos que hoy están más en carne viva. Y eso potencia la vigencia.

Socas: Siento un enorme respeto por las actrices que pasaron antes y por lo que significó esta obra para ellas. Y también me encanta que nos den ahora la libertad de hacer algo acorde al presente. La ventaja de tener al mismo director es un plus, él tiene todo en la cabeza y lo que modifica es fundamental para que no se anquilose el material. La temática está más vigente que nunca, todo lo que sucede está a flor de piel y hay muchas cuestiones que ya trascienden el género. Tal vez es consecuencia de algo que se fue gestando desde entonces y ahora se potencia.

Bonelli: Hay temas que ahora explotan, son más visibles. Brujas abrió el camino. Y a esta altura que sean mujeres las protagonistas ya es circunstancial. Creo que hay que seguir derribando prejuicios.

-Ninguna había hecho antes temporada en Carlos Paz, ¿se suma expectativa extra?

Richi: Para mí es un plus.

Saccone: Nuestro encuentro fue de mucha complicidad, la vamos a pasar genial.

Socas: Creo que va a ser una gran experiencia para todas.

Bonelli: Va a ser lindo compartir esa aventura.

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