Diego Maradona llegó al país a principios del mes de diciembre. Las primeras informaciones decían que tenía que regresar a México, más precisamente a Sinaloa, para sumarse a la pre temporada de Dorados, el equipo que tuvo una muy buena actuación bajo la dirección de Diego.

Pero los días pasaron y el regreso de Maradona se hizo esperar, y en Dorados los directivos empezaron a ponerse nerviosos.

Lo que más molestó en Sinaloa fueron los rumores que llegaban de la Argentina que contaban que Maradona se podría hacer cargo de la dirección de Boca Juniors, luego de la salida de los Barros Scheloto tras perder la Copa Libertadores con River.

Esos rumores no fueron más que eso, pero en México cayeron muy mal y entonces decidieron no renovarle el contrato a Luis Islas y pusieron a trabajar al equipo con un preparador físico local.

La noticia sobre Islas le cayó muy mal a Maradona que decidió quedarse en Argentina para pasar las fiestas cerca de sus hermanas y de sus hijos. Se sabe que estuvo con Jana, con Diego Jr, con Giannina y su nieto Benjamín, su gran debilidad y también se vio con Diego Fernando, el hijo que tuvo con Verónica Ojeda.

El único tema que lo preocupa a Maradona hoy es su relación con Rocío Oliva, que está en un cono de sombra, aunque sus más allegados aseguran que siguen juntos y no hay separación.

En el día de hoy se definiría el destino de Maradona y si se queda en la Argentina ó si viaja para Sinaloa. El domingo 6 de enero es el primer partido de Dorados contra FC Celaya, por la primera fecha de la liga mexicana de fútbol.

Diego Maradona no aceptaría ningún cambió en su equipo y sería una condición para que él regrese es que Islas esté otra vez en su grupo de trabajo. Diego no acepta ese tipo de condicionamientos, así que el club deberá replantearse la decisión del alejamiento del ex arquero de Independiente.

Matías Morla es el hombre clave para destrabar la negociación y hoy se decidirá en México el destino de Maradona como director técnico de Dorados.