Anamá Ferreira se transformó en la víctima de bullying favorita del Bailando por un sueño; el viernes le pusieron dos "menos uno" y el récord de puntaje bajo en la historia del certamen, cuando días antes Laurita Fernández le puso un "diez" a la madre -que bailaba bastante parecido a Anamá- solo por ser su madre (?).

Pero en medio de la polémica, se coló la historia desconocida de la querida Anamá, siempre de muy bajo perfil en lo que hace a su vida personal. Una historia que primero titulamos como "negra", pero está claro que el humor se perdió para siempre en este país de susceptibles eternos.

La ex modelo se separó hace algunos meses de su pareja de muchos años, Marcelo, que no es el papá de su hija -el hombre tiene también dos hijos de un matrimonio anterior- pero que compartió más de una década de pareja con ella.

Marcelo no habla públicamente pero cuenta que la separación no fue en los mejores términos, y parece que hay discusiones posteriores por dinero. Según adelantó ayer el periodista Ronen Suarc en Confrontados (El nueve, 15 hs); Marcelo invirtió dinero en emprendimientos de Anamá, inversiones de características "millonarias", pero todo terminó mal y esos negocios fracasaron.

"El entorno de ella me odia y le llena la cabeza contra mí", dice Marcelo, pero reconoce que si fuera por él, volvería. De todos modos, asegura que "hay una Anamá de la tele y la vida mediática, y en la vida personal ella es `Ana´y no es tan buena como parece".

Hay muchas incógnitas, pero todo indica que esta historia negra está a punto de explotar y conocerse detalles que mostrarán el costado escandaloso en la vida de Anamá.

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