Tinelli se despidió de su programa casi con el último aliento de aguante, sin cobrar un centavo hace siglos, con la empresa Indalo -dueña de Ideas del Sur- casi en quiebra, con demandas de falta de pago de todo tipo, y una situación de presiones muy complicada.

Para su retorno en abril, se anticipó que su programa volvería a llamarse VideoMatch y con una nueva productora, creada por él.

Pero las cosas no serían tan fáciles. La encrucijada a la que hace referencia el título de esta nota está ligada a un entramado legal bastante complicado que Tinelli espera que se resuelva, porque tiene todo listo para volver con el empuje y el éxito de siempre; pero no es tan simple.

El Trece tiene aún contrato vigente para el 2018 con la empresa Indalo para el horario de las 22.30, obviamente para hacer Showmatch con Tinelli. El conductor rescindió su contrato antes del fin del ciclo 2017 con esa empresa -cuyo dueño y su socio están presos, además-. Pero la empresa sigue con el contrato vigente y puede reclamarle al canal para estar en el aire.

Claro que sin Tinelli no hay programa pero ¿qué pasará si él aparece en ese horario bajo la batuta de otra productora? Una demanda multimillonaria podría desatarse por los derechos del programa y la contratación de Tinelli como figura.

Indalo reclamaría por ese horario, aunque la empresa a esta altura no se sabe si existe, si fue vendida, o no, y qué pasará con la convocatoria de acreedores presentada. Un síndico puesto por Tinelli hace una auditoría por estas horas, y mientras el conductor descansa en Punta del Este y todo parece estar en paz, no es así.

Demandas y contrademandas, reclamos, auditorías, juicios y derechos de imagen, contratos vencidos y por venir, sueldos atrasados y mucho más ponen al Número Uno de la tele en una encrucijada que, en un punto, lo excede.

Tinelli está seguro que regresará como sea, y un ejército de abogados del Grupo Clarín trabaja para desenredar el nudo legal pendiente. Esta historia continuará.

Aparecen en esta nota: