Adabel Guerrero contó una dura historia de vida, que resurgió ahora, luego de que fue mamá y pudo rearmar su historia de vida.

La bailarina dejó de ver a su padre cuando era niña, ya que ella y su mamá estaban en Argentina, mientras que su papá, luego de separarse de su madre, fue a vivir a Estados Unidos.

A los 13 años, cuando murió su mamá, Adabel intentó irse al país del norte con su padre, pero él no la llevó. Por ese motivo, ella tomó distancia de él.

Pero el nacimiento de su hija hizo que Adabel cambiara de parecer y decidió volver a acercarse a su padre. Así fue como se volvieron a hablar, y él pudo conocer a su nieta.

"Yo aprendí a soltar algunos rencores", sostuvo Adabel, en diálogo con Intrusos.

"Mi papá no venía a ver una vez por año. Él habló con un abogado para llevarnos, pero el juez le dijo que los niños se quedaban con la mamá. Y mi papá me dijo que se sintió tan desgarrado que se quiso ir y no volver nunca más", señaló Guerrero.

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