Argentina | Karina Gao | Vida | coma

"La vida me dio una patada" Karina Gao reflexionó tras su coma inducido por Covid

Karina Gao se complicó con su cuadro de coronavirus y estando embarazada tuvo que ser inducida a un coma farmacológico

Karina Gao compartió a través de su cuenta en Instagram una profunda reflexión sobre cómo ve la vida luego de haber pasado una complicación de salud tras contagiarse de Covid. Recordemos que la cocinera tuvo que ser inducida a un coma farmacológico estando embarazada, tras agravarse su cuadro de coronavirus. Ante eso, ya recuperada, la integrante de Flor en equipo, le habló a sus seguidores.

"Por esas cosas del destino, la vida me dio una patada o una llamada de atención. Y hoy me hizo sentir nuevamente la simpleza de la felicidad. Hoy la felicidad es el despertar de cada mañana, abrazar a mis seres queridos, reír, llorar, comer un budín de chocolate sin ahogarme.... La felicidad es simplemente respirar", comentó Gao sobre el difícil momento que le tocó vivir.

https://graph.facebook.com/v8.0/instagram_oembed?url=https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Fp%2FCKEiE7_Dzv_%2F&access_token=EAAGZAH4sEtVABAG081oJ9OHMwpBrZB7xUsz9odNcqPTIeqyZBthzr5WlRq6DTWdz9BEh9GkswV1adoHd6eKEg2PZAXwrVxa8PyVpXanwmtML9t37c4QbZCgFwvv0ffZCx9zH7HL3VfPzkKzZBx5eZAtZC7GCT0VnyoYOBy4VHF3su4TV4XPlPPVUU
View this post on Instagram

A post shared by Karina Gao (@karinagao)

Asimismo, recordó los mejores momentos de su infancia y detalló: "Cuando recién había llegado a la Argentina, los primeros meses mi papá arrancó trabajando de albañil, electricista, arregla tutti... Trabajaba de cualquier changa que conseguía. Hasta que consiguió un trabajo fijo como repositor en el supermercado de un señor de la comunidad. Un día, para su sorpresa, llevando un pedido a una señora mayor hasta su casa, le dio $1 de propina. En ese momento, 1993, $1 era 3 veces el boleto del colectivo; podías comprar 3 kilos de papas blancas (5 kilos de papas negras) y muchas cosas", relató.

Y agregó: "A la noche llegó a casa y a escondidas me dio una bolsa con 5 bombones. Lo hizo a escondidas para que mi mamá no lo retara por no haberlo ahorrado. Abrí uno con mucho cuidado, lo comí lentamente para poder saborearlo lo más posible, y creo que no me comía el envoltorio porque no se podía. Tenía una sonrisa de punta a punta. Era, y creo que cada vez que recuerde es, unos de los momentos más felices de mi vida".

En contraposición, contó cómo es su vida actualmente y remarcó la importancia de encontrar felicidad en los detalles. "Más grande y con más recursos, cada vez la felicidad era más costosa: un celular, un viaje, ropa, cosas banales... Y uno empieza a perderse en el mundo material, empieza a olvidar un poco de esas pequeñas cosas de la vida que te dan felicidad inmensa", afirmó Karina Gao.

Para cerrar habló de su bebé y su actual estado de salud tras el coma: "¡Estamos muy bien! Bebu está creciendo como corresponde a su semana gestacional. ¡Yo también estoy muy bien! Recuperándome, pero muy bien”.