Hace unos meses se conoció la noticia de la separación de Julieta Prandi y su marido Claudio Contardi, en ese momento la noticia sorprendió ya que la pareja estuvo casada más de 12 años y parecían llevarse muy bien, pero no todo lo que parece es real y la actriz y conductora en algunas notas habló de “diferencias irreconciliables”en la pareja.

Cada vez que se consultaba a Prandi por su separación, la conductora prefería no profundizar en el tema, pero el sábado en PH, (Podemos hablar) se refirió a que ella tomo la decisión de irse de su casa:

"Me tuve que ir de mi casa porque él no quería irse, así que me fui yo con los nenes. Por supuesto ahora tenemos el tiempo distribuido para que él los vea también. Alquilé un departamento, es algo provisorio, estoy con los trámites de divorcio. Hace poco tuvimos una audiencia y, si bien inicié el trámite en diciembre de manera unilateral, en esta audiencia firmamos los dos, así que es de común acuerdo".

"La última parte no estuvo buena, fueron muchos años y le tengo un cariño enorme, es el papá de mis hijos. Estuvimos juntos desde el 2008 hasta el 2018, diez años. Nos casamos en el 2011... Es una relación que se merece todo mi respeto pero quizás se terminó, en un punto, el amor de pareja. Seguimos siendo una familia porque somos padres de Mateo y Rocco pero hubo cositas en la relación que estuvieron mal, mentiras, cosas que no funcionaban y yo sabía que tenía que terminarlas".

Luego Julieta habló de lo mal que la paso el último año en la que a pesar de estar separada del padre de sus hijos permanecían viviendo bajo el mismo techo:

"Uno hace por los hijos cosas que son impensadas y soporta muchas cosas. Estábamos separados bajo el mismo techo y viviendo una situación no del todo amena y para preservarlos a ellos prefería no decirles nada y llorar en silencio".

Andy Kusnetzoff le preguntó si sufrió "algún tipo de violencia", pero Prandi lo negó, aunque sí dijo que hubo constantes peleas y discusiones:

"No, pero hubo muchas situaciones en donde no congeniamos, y cuando una pareja está rota y tiene que vivir bajo un mismo techo la conversación es otra, y el tono es otro. Había que iniciar sí o sí el trámite de divorcio porque si no él podría haber seguido así eternamente y yo ya no podía seguir más’’.

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