Villana o víctima; la tele debate el rol de Gisela Bergeren la historia del momento; el escándalo por su embarazo y la denuncia a su ¿ex? Daniel Scioli de invitarla a un aborto.

Misteriosa, a veces responde mensajes de los periodistas que la acribillan a preguntas vía WattsApp día y noche. Por momentos se habla de una inminente reconciliación, la participación de la pareja en algún programa anunciando que todo lo malo quedó atrás y que ella -tal como adelantamos- "mal interpretó" a Scioli con el asunto de interrumpir el embarazo. En otras ocasiones se insiste en que entre ambos no hay contacto y que "todo sigue igual".

También se dijo que la modelo habría cobrado 500.000 dólares para no ir a la mesa de Mirtha Legrand el domingo pasado; cosa que ella desmintió.

Por cierto, no se sabe cuál es su situación económica: aparecieron deudas de su automóvil en Rentas de la ciudad de Buenos Aires y multas, sumando entre ambas facturas -que vencen a fin de mes- casi 45 mil pesos de deuda.

Gisela Berger, mientras tanto, alimenta el misterio de su presente... Para algunos es una víctima de un hombre que la obligó a ocultar su embarazo, le sugirió no continuarlo, y la tuvo encerrada en su quinta sin poder ver un médico. Para otros, una villana que lo chantajea con mensajes, declaraciones, tweets y otras señales que pretenden -quizás ya lo lograron- terminar con su carrera política para siempre.