El escándalo llegó al mismísimo Vaticano y no es para menos. La amistad -pública y conocida- de Daniel Scioli con el Papa Francisco, desde que era el cura Jorge Bergoglio, se habría estancado tras la bomba del supuesto pedido de aborto a su novia.

Los dichos de Gisela Berger cruzaron el océano y llegaron a la Santa Sede. Nadie habla del tema frente a un micrófono pero en el entorno "off the record" del Papa argentino se habla de la extrema molestia que causó este revuelo mediático.

El delicado asunto del aborto no entra en el debate más amplio que en la Iglesia ha dado Francisco, y que sea Scioli quien lo instala, tras rechazar la despenalización en forma sistemática en su carrera política, lo tiene de muy mal humor y tensó la relación con el Sumo Pontífice.

Así lo contó ayer el panelista Franco Torchia en "Confrontados" -El Nueve, 17.45 hs- dando detalles de "el enojo de Bergoglio con Scioli", a raíz de las escandalosas declaraciones de Gisela Berger en su contra.