La actitud de Laurita Fernández de llamar a Flor Vigna para presionarla y lograr que baje una foto de promoción desnuda en la cama con Nicolás Cabré desató un escándalo que inclusive el propio Tinelli analizó con el jurado del Bailando en el programa del viernes.

Muy interesado en el chimento, el conductor hizo callar a Florencia Peña para hacer toda una intro del asunto como si estuviese conduciendo "Intrusos" y después dejó que ella haga su defensa de la cuasi muda Laurita.

Pero no tan muda cuando se trata de poner los puntos a sus enemigas. Por eso el "call center" de la protagonista de Sugar, quien no duda en llamar o mensajear para indagar, presionar, averiguar o sonsacar algo a esas chicas que la molestan. Nada de intermediarios: Laurita va al grano y lo que pasó con Vigna no es el primer caso.

Veamos. En el verano pasado fue directamente por uno de los tantos posibles affaires de su ex novio, Fede Bal, para llamarla y preguntarle si se lo estaba queriendo levantar a la chica que ahora sale con él, Bianca, para ponerle los puntos.

A la tal Yasmín Corti, bailarina de Sugar que estaba saliendo con Cabré -su actual novio- hasta que ella lo conquistó, también le escribió para aclarar los tantos, pero la otra le clavó el visto. Ahora se enfrentan en plena pista de Showmatch.

Mica Viciconte contó días pasados que Laurita la llamó en su momento porque vio una foto de Fede Hoppe con una chica y pensó que era ella.

Laurita las llama, les manda mensajes o lo que sea, pero nunca se queda en el molde cuando se trata de sus amores.