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Constantine:Keanu Reeves podría participar en la secuela

La nueva película de Constantine será producida por J.J. Abrams y podría estar protagonizada por Keanu Reeves

Vimos al personaje en pantalla grande en Constantine (Francis Lawrence, 2005), encarnado por Keanu Reeves, y más tarde en televisión gracias a la también titulada ‘Constantine’ (2014), serie creada por Daniel Cerone y David S. Goyer para la NBC en la que Matt Ryan interpretó al protagonista, papel que repetiría (esta vez solo prestando su voz) en la serie de animación ‘Constantine: City of Demons’ (2018)

John Constantine es uno de esos personajes de DC tan interesantes como complejos de adaptar. Creado por el mismísimo Alan Moore y Stephen Bissette en 1985, durante aquella nunca suficientemente aplaudida temporada en ‘La cosa del pantano’, el detective de lo oculto pronto se ganó su propia cabecera con ‘Hellblazer’.

Ahora, según diferentes mentideros (vía CB), el mismísimo J.J. Abrams podría estar trabajando en la producción de una nueva adaptación del personaje que planea estrenarse directamente en HBO Max y que formaría parte de los nuevos planes de DC para su Liga de la Justicia Oscura, un heroico grupo de defensores de la paz en los terrenos más pantanosos.

Constantine (2005) Official Trailer # 1 - Keanu Reeves Movie HD

Como si todo esto no fuese suficiente, algunos medios señalan que el proyecto no es tanto un reinicio como una suerte de continuación de la película de 2005 y que podría contar con Reeves nuevamente como protagonista, algo que difícilmente enfadaría al fandom que, puestos a no ver a un joven imitador de Sting, mejor repetir con una de las mascotas más queridas de Internet.

BossLogic, el genio de las ilustraciones, ya ha cumplido con su parte y ha mostrado cómo luciría el actor en la actualidad como el personaje.

Conocido como Hellblazer, Constantine es un detective de lo oculto y timador, de clase trabajadora, con residencia en Londres. Fumador compulsivo, notorio por su cinismo sin límites, se caracteriza por su sarcasmo inexpresivo, así como por su capacidad para la manipulación despiadada.

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