El viernes falleció uno de los periodistas más importantes del país, el creador de Crónica, Héctor Ricardo García.

Hoy, su mujer, Anabela Ascar, con quien estuvo en pareja por 22 años, estuvo en Confrontados, el programa de Rodrigo Lussich y Carla Conte, para rendirle un homenaje.

"Me siento destruida, todavía no caigo. Les pido disculpas por como estoy. Vine porque quería que se sepa por qué estaba desparecido", comenzó diciendo Anabela.

"En el 2013 Héctor perdió el habla, después del ACV, y siendo quien era,como periodista, no podía soportar no poder hablar, así que estaba encerrado, él no quería que la gente lo viera así", dijo Anabela.

"Como la gente lo quería tanto, hay que decir la verdad. él se va de la actividad porque no se podía comunicar con nadie, no porque quiso desaparecer. Por eso estoy acá, para contarlo. Como ya no podía hablar, se manejaba por escrito. Hasta el último día de su vida trabajó, fue un creativo 24 horas, incluso en ese estado, estaba armando un nuevo canal de cable", señaló.

"El 10 de febrero se quebró la cadera, la prótesis se salió de lugar, se la volvieron a poner, le cambiaron la prótesis, y cuando parecía que estaba bien, hasta morfina le daban para paliar los dolores, él me pedía que no quería vivir más. Quería que yo esté a su lado porque nadie le entendía las señas. Inventó su propio alfabeto y yo tuve que ir aprendiendo, hasta con su enfermedad fue creativo. Me ocupé un año de él, encerrada, solo para él, era su mucama y su enfermera porque nadie me duraba", sostuvo Anabela.

"Héctor tiene una hija. Tengo entendido que estuvo en el velatorio. Héctor podía rescatar lo simple, exponerlo; podía ver lo que otros no ven, desde chiquito fue así, a los 5 años le dijo a la madre que quería tener un diario. No estudió periodismo, esto sorprendida por el recuerdo de sus colegas y de la gente", recordaba la periodista sobre el creador de Crónica.

"Dos días antes de morir, él se levantó a la madrugada y me hizo señales que se iba. Él veía seres alrededor de su cama. El viernes le dijo a la enfermera que quería salir al supermercado que lo llevábamos siempre, se subió a carrito y se eligió unos ravioles para cenar. A las 10 de la noche, fui a abrirle a la enfermera que se iba, cuando volví ya no se movía, estaba muerto. Me anunció que se iba a morir y se fue en el momento que me dijo, estoy shockeada. Vinieron 5 ambulancias, intentaron resucitarlo pero nada", dijo.

"Le prendí los veladores, le encendí la tele sin el audio, y se veló a sí mismo, el sábado a las 8 de la noche vino la cochería y se lo llevaron directamente. Él no quería velatorio, no quería que lo vean así, fue su última decisión", contó la periodista.

"Todavía no levanté la mesa, me da impresión: el plato donde comió, los cubiertos, el plato, está todo armado. Anoche dormí abrazada con mis perros. Recién hoy pude dormir a mi habitación. Nosotros dormíamos en habitaciones separados, desde siempre, éramos unos adelantados. Era un buen tipo con un mal genio. Su gran amor fue el periodismo, el erotismo le pasaba por el periodismo. Voy a extrañar mucho su compañía, él estuvo siempre", concluyó Anabela.

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