Macarena Rinaldi y Hernán Piquín fueron sorprendidos hace algunos días por una decisión fatal de Marcelo Tinelli, que decidió mandarlos directo al teléfono, al ausentarse ambos el día de la sentencia.

Maca había acompañado a Hernán a un viaje de trabajo que ya tenía pautado. La intención era poder compartir esos días y así poder preparar el próximo ritmo, la cumbia, para tenerla lista una vez que ambos volvieran a Buenos Aires.

Macarena apuntó directamente a la producción, uno de los cuales es su pareja, Fede Hoppe: "Somos super profesionales, nosotros estamos trabajando, para notros el trabajo es algo muy serio. Teníamos el permiso de la producción, pero la voz final es de Marcelo. Era la única manera que teníamos de tenerla armada, siempre nos piden tener el ritmo listo para cuando arranca la ronda, y esta era la única manera de tenerlo listo", señaló Macarena en diálogo con Nosotros a la mañana.

"Fue un error nuestro contemplar que esto podía pasar de esta manera.No quisimos que se arme este revuelo. La cumbia al final no la bailamos; me la guardo para mi casamiento", sostuvo entre risas.

"En el teléfono no se sabe qué puede pasar, me da miedo. Es un teléfono bravo, de 4, ojalá el público nos acompañe", finalizó la bailarina.