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¡Clásico! 'Tiempo de revancha', a 40 años de su estreno

El 30 se cumplen cuatro décadas de un clásico argentino, realizado en plena dictadura, 'Tiempo de revancha', ejemplo del cine albiceleste.

La película 'Tiempo de revancha', considerada un clásico del cine argentino hecha en dictadura pronto estará de aniversario, dado que su estreno fue el 30 de julio de 1981. Para celebrar el aniversario, canal Volver la emitirá hoy a las 22.

Fue ganadora de muchos premios en 1982. Entre los internacionales se cuentan el Primer Premio del Festival de Cine de La Habana y el Gran Premio de las Américas del Festival de Cine de Montreal. Entre los nacionales, los Cóndor de Plata al Mejor actor (Federico Luppi), Mejor director (Adolfo Aristarain), Mejor guion original (Aristarain) y Mejor película de la Asociación Argentina de Críticos de Cine. Estos premios fueron una razón más que hicieron que se considerara como un clásico del cine argentino.

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¡Clásico! 'Tiempo de revancha', a 40 años de su estreno

¡Clásico! 'Tiempo de revancha', a 40 años de su estreno

De qué trata

El ex sindicalista Pedro Bengoa (Luppi), previa "limpieza" de su pasado, consigue trabajo en las minas de la empresa Tulsaco, donde se reencuentra con un antiguo compañero, Bruno Di Toro (Ulises Dumont), quien, pasado algún tiempo, le propone un plan: simular un accidente y hacerse pasar por mudo para cobrar una indemnización. Pero algo inesperado sucede.

La empresa sospecha que se trató de una maniobra intencional y en primera instancia se niega a pagar la indemnización. Pero luego le ofrece medio millón de dólares a Bengoa. Pese a esto, el ex sindicalista cambia de opinión, y decide iniciar un juicio contra la empresa. Así, lleva el conflicto hasta sus últimas consecuencias.

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¿Alegoría o no?

'Tiempo de revancha' fue considerada muchas veces, durante las cuatro décadas transcurridas desde su estreno, una alegoría de la represión y el estado de violencia durante la última dictadura militar. Según esta mirada, la mudez de Bengoa –el personaje interpretado por Federico Luppi– sería el símbolo de una sociedad silenciada y acobardada por el miedo.

Por su parte, la multinacional ficticia Tulsaco representaría a la propia dictadura, y el encierro del protagonista en el hotel referiría a los secuestros clandestinos. Estas interpretaciones, a pesar de sus buenas intenciones, no han hecho otra cosa que desmerecer la película, que para muchos no deja de ser uno de los clásicos del cine argentino.